martes, 28 de diciembre de 2010

Yo he recorrido parte del espacio

Yo he recorrido parte del espacio.
Era un espacio claro y frío,
Cierto y mío.
Era un espacio de nada lleno,
Era un fragmento de ti en el suelo.
Era tiempo robado a Cronos recio,
Dedicado solo a mí,
Invertido en la vida de mi propio tiempo.
Era un espacio epicúreo solo para mí
Y en ese espacio descubrí
Que existe una vida detrás de ti
Y esa vida no es otra que la mía

Estoy por encima de ti

Tienes el don de

Tienes un don incomprensible
Tienes un don opaco plausible
Tienes el poder de volver mi mundo del revés
La capacidad de mirarme sin ver
La facilidad de pensar
Tres cosas contrarias a la vez
La costumbre odiosa de decir
Lo que luego no has de hacer

Tienes un don curioso
Triste por lo solo
Un don innato que reside en ti
Que utilizas solo para mí
Tergiversas las palabras
Y retuerces mi garganta
Tan pronto como vienes
Te marchas

Tienes una facilidad abrumadora
De incendiar todo cuanto tocas.
Una pérdida sagaz
De tus miradas más humanas.
Un poder asesino de venganza.
Eres destructiva en pies descalza

Tienes el don de hacerme daño
Una y otra y otra vez

No decir adiós

El peso del dolor no se mide,
Se siente siempre dentro,
En cada parte de distancia del cuerpo.
Se sufre siempre dentro,
Y la expresión que pueda llegar
Al exterior del centro
No será
Sino un minúsculo compás,
Apenas un fragmento,
Un atuendo lento quizá,
De todo lo que es en realidad

Echar de menos no se pasa
Echar de menos no se olvida
Y conforme avanza la vida
Entiendes
Que a echar de menos se aprende
Que es un sentimiento
Con el que convives siempre

Olvidar, no se olvida
Y extrañar se extraña
Hasta extrañar no extrañarlo

Decir adiós es decir
No querer decir adiós

martes, 14 de diciembre de 2010

Qué pronto era ayer y qué tarde es hoy

Qué pronto te has cansado de mí
De mis historias de comedia drama
De mis miradas, ahora débiles, ahora planas

Qué pronto te has cansado
De lo que antes anhelabas
Qué pronto te sobra ahora
Lo que antes extrañabas

¿Y ahora qué?
Si sin ti ya no respiro
Y tú nunca has necesitado mi oxígeno
Si has vuelto a hacer que sienta,
Que lo diga y lo mantenga,
Que renuncie a compañías ciegas.
Que mi centro ya no es yo
Sino
Tú, mi vida entera

Qué pronto te has convencido
De que lo que sientes no es sino un suspiro
Cuánto has arrepentido
Abandonar a quien por quien me abandonaste
Cuando estuviste conmigo

De tu boca no lo he oído pero sé
Que mirarme sin mirarme
Es decirlo sin decirlo

domingo, 28 de noviembre de 2010

Nada es más real que tú y que lo que siento. Que el vínculo que tenemos. Que el destino que nos une y el camino que se cruza de forma irremediable y es el que seguimos.
Nada existe más que tú. Todo lo demás es virtual. Existe como posibilidad. Una posibilidad que no queremos tomar, porque lo certero y sólido para las dos es esto, esto, esto.
Existir es quererte, es buscarte siempre en la inmensidad. Tú siempre vuelves. Siempre puedo oírte. Siempre estás. Mientras te sienta todo va bien. Mientras me quieras todo tiene sentido. Incluso cuando está prohibido.
Existir es hacerte feliz. Es decir algo ingenioso para hacerte reír. Es hacer tonterías solo para que sonrías. Existir es escucharte. Es perderse en tus palabras, en tus gestos, en cada detalle. En cada detalle encuentro la lógica de mi existencia. Y es algo inefable. Es algo que no puedo explicarte. Cuando estoy delante de ti, mirándote, todo cobra sentido de repente. Todo lo que he vivido, todo lo que he tenido que pasar, desemboca siempre en ti, en un final contigo. Y lo que he sufrido es algo lógico, y es positivo. Porque me ha hecho así, tal y como soy y es lo que quieres. Me quieres. Te quiero. Éstos son los dos axiomas, las dos verdades evidentes que no necesitan demostración. Y a partir de estas premisas construimos toda nuestra historia. Y todo encaja tan bien… como tú en mi o mis labios en tus ojos.
Nada es más real que lo que tenemos. Nada nunca había sido tan evidente. Nada nunca más lógico. Más natural. Lo nuestro ES. Yo lo vi. Luego tú. Los hechos a veces sí, a veces no. Y finalmente el tiempo nos ha descubierto que el destino lo había visto ya hace mucho. Nos teníamos que encontrar para empezar a existir. Porque las cosas no existen cuando las conoces, sino cuando cobran sentido. Y tú le das sentido a todo lo que percibo.
Nada es más real que el hecho indiscutible de que voy a luchar, sin parar, hasta que estés bien, hasta que ya nada te haga daño, hasta hacerte feliz.
Nada es más real que el hecho indudable de que estoy aquí para ti

Desde Mayo está prohibido

Desde mayo está prohibido
Que yo intente recordarte
Se paga caro, con un castigo
El que yo anhele, contigo,
Estarte

Desde mayo no se puede
Hablar de ti, decir tu nombre
Y si te evoco en secreto
Me interceptan el recuerdo por los ojos

Desde mayo no me dejan respirarte,
Ni escribirte, ni amarte
Y yo te amo, y yo te amo
Y es algo incontrolable

Desde mayo yo no puedo
Estar contigo, lo has prohibido
Tú no quieres encontrarme

Desde mayo pasa el tiempo
Como si viviese muriendo
Se deshace entre segundos
En los que no te tengo

Te echo de menos

Después de mayo vino el verano
Y con él vino el silencio
Este iba a ser el nuestro
Pero ahora no, andaba muerto
Desde mayo es solo vuestro

Mío ya no queda nada
Excepto el vacío desconcierto
De pensar que tan pronto me quieres
Como dejas de hacerlo

Desde mayo
La soledad
No hace más que darme besos

martes, 16 de noviembre de 2010

Hoy ha soplado en Zaragoza
Viento y no era cierzo
Hoy ha soplado viento
Dentro denso inmenso
No era viento, era aliento
Era un suspiro del Moncayo.
Y he llorado

Lo sé

No es adiós.
Es hasta siempre.

Lo sé


Pero te echo de menos


Dime que me ves…