miércoles, 14 de diciembre de 2011

De robar aliento

Jugar con los cuerpos
como si fuesen dos manos chocando,
como hacer rebotar las piedras
y el agua disolviéndose en el agua,
y las ondas escapándo de la piedra.

Jugar con los cuerpos
como si no tuviesen alma

ni memoria, ni nombre.

Solo entrar y salir
sin dejar huella.

De un estado pre-moral

El que quieras alejarte
es positivo.
La mujer de noche empieza por tomar
un velo oscuro tapando los ojos,
y ya no hay moral,
ni ley, ni mandato.

Solo existo yo
bajo este cielo estrellado.

Ansiado círculo perfecto

Ahora vuelve la duda
de los actos.

¿A esto lo llaman conciencia?

Una palabra fugaz,
una sola sílaba rala
atraviesa esta soledad que soy yo:
NO.

La duda de los actos va ligada
a la imposibilidad del retroceso.

Buscadme un camino que lleve al principio.

Lo que las cosas eran y ya no son

He de vivir de representaciones.
La imagen y el lenguaje
se van separando.
Y solo queda el simulacro.

Ahora vienes,
pero no vienes del todo.
Te quedas allí,
entre la duda y el último paso.
Ahora vienes,
pero viene tu sombra,
tan solo un trazado
de lo que tú eres
que ya no eres.

Porque a ti no te conozco.

Y entonces ansío lo que ignoro.

He de vivir de representaciones.

Ávido saber de lo que viene

Ahora hay un reto cerca
que solo aceptan los cobardes.
Lo realmente valiente sería dejarlo,
sería estarlo,
correr, huir, ignorarlo.

Pero nunca he sido demasiado fuerte.

Mañana entera con una amiga

Has salido por la puerta
Y algo es claro:
Mi desconocida ya no eres tú.

Se va gestando el drama

El pasado aparece ante mí
En forma de lenguaje escrito.
Ahora miro al personaje que soy yo
Dentro de la novela de mi vida,
El escritor de mí,
El descriptor de mí
Sabe qué haré a continuación,
Pero yo no.

El pasado aparece y yo hago algo
Debo hacerlo
Para vivir hay que,
No hay que estar paralizado.

Ahora tomo la palabra
De mi personaje sale una persona.

Y la persona interpreta otro personaje.