sábado, 22 de diciembre de 2012

Lealtad sobre piedra

El objeto sin nombre se me presenta
entre mi nostalgia más pura

recuerdo la última noche

pulvericé unos instantes mi lado más triste
apagué este fuego de rabia que tenía entre los dientes

me acerqué a tu piel desnuda,

pero no la toqué.

Aproximé mi rostro a tu espalda
y respiré el aire contenido entre tus pecas

un latido me recorrió disipándolo todo

un abrazo me inundó perdiéndome en todo.


Recuerdo un milímetro del espacio de tu cuerpo

y ya es suficiente para echarte de menos

entre mi nostalgia más pura.

La casa del lenguaje

He vuelto a la casa fría y húmeda del lenguaje
me recorre la lengua entre los dientes
contemplo mi alrededor
como un espacio familiar desconocido
hay algo distinto
han movido algún mueble.

He vuelto a la casa del lenguaje donde se escapa el tejado
las palabras se liberan en una danza voluptuosa que me consume

el poeta está encerrado en la libertad sin nombre

el poeta es esclavo de las palabras que lloran

¡deséchalas todas!

el poeta se queda con las que resuenan en este espacio
las que producen eco en lo más profundo de su alma.

Yo he vuelto sola por el camino de los ojos pesados
de la sal de labios mojados

el sendero indescriptible que separa el mundo de aquí
el universo de aquí
a ti de aquí

abriendo una brecha insalvable entre mi realidad y lo que hay

-pero no hay nada.

He vuelto a la casa del lenguaje
de la que nací cubierta de gelatinosos versos que no se conectan

y ahora trato de trazar coherencia
a mi vida y a mis palabras
a la flor aquí marchita
a una tarde de domingo
al mismo tiempo detenido

¡a todo!

quiero trazar una línea

pero me desvío por las curvas

y no aguanto más este silencio de las palabras fantasma

si es una casa quizá no es mi casa

si es un espacio quizá ya no hay trampas.

Solo devenir en verso para volver a construirme
solo ansiar que ya hayas vuelto cuando la oscuridad me deslumbre

solo desear que estés aquí y espantes el miedo

escaparnos sin quererlo de esta casa,
dejarla vacía.

Enfrentamiento con la palabra

Voy a escribir palabras hasta que me sangren los dedos,
voy a morderme hasta escuchar qué dice mi voz.

Esta sombra encogida entre la mesa será la Definitiva

¡Tú, Alejandra! Serás la Definitiva.

Voy a apropiarme del lenguaje hasta que el mundo enmudezca

voy a devorar los versos como único alimento

voy a follar con la O y con la G.

Y taparme con la manta de soledad que es mía
y tragarme todo el humo de mi cuerpo sin respirar.

Voy a escribir palabras hasta que me sangren los dedos
mis músculos atrofiados gritarán de dolor
mis extremidades moradas,

mis vísceras consumiéndose...,

mi corazón helado

todavía vivirá para ver a mis ojos desprenderse:

me pesan los ojos



viernes, 21 de diciembre de 2012

A mí misma


Me he escapado de la cárcel de silencio
y ahora me siento ante mí,
entre un espacio lleno de promesas,
libre de insectos.

Me río amargamente de los sueños
con la cara desencajada,
con el espacio infinito hacia el aliento

contemplo como salen cucarachas.

Las atrapo con las manos.
Quieren huir de mí.
Las encierro entre mis dedos,
las lamo.

Una luz sumida en el anonimato
se cuela entre las cortinas justo a tiempo
para contemplar como ese cuerpo crujiente
se mutila entre mis dientes:

hace un ruido escandaloso
entre la bruma ausencia de la noche
en esta casa que no se ya de quién es,

pero no es mía,

entre estas paredes que ya no me acogen,

entre platos sin fregar.

He de volver,
no puedo escaparme,

nunca me volatilizaré lo suficiente como para aniquilarme a mí misma.

Ya amo a una sombra

Comienzo de invierno


Se ha apagado la luz que se colaba entre la cocina

Ahora sí que no,
ahora no tengo nada.

Día 21.

Me recuerdo a los mayas.

La real despedida


He destrozado las palabras escritas anoche
en una madrugada más pesada que esta losa

que tengo entre la espalda
que no se de dónde ha salido
y que me empuja hacia abajo
aunque no haya motivo.

He destrozado las lágrimas y todo,

voy quedándome lentamente a oscuras

y solo quedan dos
palabras en esta ausencia para siempre tuya:

Te quiero.
Lo siento
Te quiero.

Soy muy feliz contigo.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

De mi guerra que ya comienza

Se me está quedando el frío helado
por tantos compromisos con la potencia irreal

se me está cruzando el cuerpo a nado
estirando las piernas y los brazos

cuando pienso que todo ha sido siempre teñido por sangre

la lucha interminable que ya comienza
¡agitad esas banderas!

soy antimilitarista
pero lucho desde mi trinchera

acepto las condiciones:

pasaré las noches en vela