viernes, 11 de enero de 2013

Sacrificios sin meta

Este espacio repleto de nada
este periodo incompleto que me llama

que me ha gritado desde las entrañas

corriendo siempre hacia el extremo
desesperada

¡despeserada!

triste hueca sin vida sin rabia
inmensamente muerta

eternamente muerta

me deslizo entre las palabras

las que nunca me abandonan

las que construyen mi casa

y me amoldo a sus versos sin sentido

a este amor que habla en precipicios

y no volver a lo que he sido porque lloraré
y no retornar a lo que se ha ido porque moriré.

Irónico olvido del sufrimiento vivido
durante un espacio de tiempo demasiado largo
demasiado tardío

para retornar al dolor que se me engancha
al sufrimiento que se amarra
aquí, sentada, delante del espejo

en este pecho que se muere
en estas manos que se agotan
en estas fuerzas que se acaban

me deseo otra.

Para Y

quiero mi existencia sola
quiero mi existencia imperturbable
solipsista

sin nadie sin nada
no devorarme cuando aparece el espejo

quiero mi esencia amarrada
únicamente a todas las que soy
a mi yo múltiple que se expande

nunca a una existencia que me contrae
nunca a un yo que me hace pequeña

miserable.

quiero huir de este cuerpo sin vida
quiero huir para no volver

nunca

al lugar donde se destroza lo que he visto
en lo que no creí y ahora creo

en lo que no debí haber creído.

quiero mi implacable fuerza vital
para no necesitar de nadie
para no ocultar lo que le ocurren

a mis ojos mojados.

Volver a deshacerme entre los márgenes
para volver a deconstruirme sin sentido

para poder saber que la vida
que las cosas
que las personas

deben cambiar

y que los sentimientos son de nadie

y que el alcohol escuece en las heridas

que perder el control no es una respuesta

que tu recuerdo, hoy, me mata de una forma insoportable

que tu existencia, hoy, me duele de una forma irremediable

que tu felicidad no viene nunca

que tu sed no me alimenta.

que quiero ser nadie
que quiero estar hueca.

El límite


Me resuenan las palabras incandescentes en el espejo
Me vomito con saña
Me vomito con unas ganas incontenibles de verme desde dentro

Si no puedo buscar
Si no puedo hallar el camino imperturbable
Me convertiré en ese fuego que se apaga
En esa lengua de llama que se amarra
Indefinidamente hasta tocar sus entrañas
Hasta quemar sus palabras.

me devoro en este dolor incomprensible
me extiendo lentamente
por este sufrimiento que me va matando
poco a poco
ciertamente
lo noto en mis huesos y en mi sangre y en mi lengua

lo degusto lo degluto

me escupo a mi misma en una danza irrisoria
me doy pena
me das pena

los días se estremecen hasta llegar la madrugada
las noches se me echan encima
los días me parecen oscuros
la luz se me come entre las tinieblas

mi boca sabe a cerveza.

Indefinida soy ambiguamente me colapso
Irracionalmente me arde la garganta

Pero hay una razón

Si se extiende el sufrimiento
Se extiende la noche
Se extiende el silencio

Y me salpico a mi misma
Con la autodestrucción siempre acompasada que me lleva
Con la desazón irreductible que me eleva
Hasta la miseria del mundo

Hasta mi propia mierda

Yo era tu meta y ahora
No soy mas que un margen
Una piedra donde poder tropezarte

¡pero quiero ser piedra!

Que no sienta y que no padezca
Esta mutilación envenenada
Esta descuratización insalvable

Este aliento que me devora sin motivo
Esta ausencia que me rebana el cuello y la garganta
Los dientes la cabeza congelada

Y ahora no puedo seguir
En un camino lleno de espinas

Y ahora ya nada.

jueves, 10 de enero de 2013

Autoexplosión

¿Y yo?
Existo o me voy arrastrando por el suelo

Me sucede algo o le sucede a mi reflejo

al martilleo constante que en el pecho se consume

quiero invocar el agua
que venga la palabra agua

que apague este fuego que me inmola

¡que no quede nada!

los versos se abaratan
nadie quiere un poeta

nadie busca un poeta

y me quedo aquí, entre estas ruinas
entre la ciudad implosionada
entre los fragmentos que cortan
que desgarran

entre la tilde que se olvida

entre la hache que no suena

entre esa uve doble que no se utiliza

yo soy esa tilde
yo soy esa hache

y por supuesto

esa uve doble

¿Y yo?

Qué he de hacer conmigo.
Qué ha de hacer mi yo conmigo

mejor me tiro a la basura
y hago de mi alimento lo que vomito

mejor me arrojo al precipicio:

que se desmiembre mi cuerpo
que se haga trizas

que me consuma infinitamente
entre la pregunta que enmarca un yo

que se deshace mojado por los ojos.

miércoles, 9 de enero de 2013

La apuesta del tiempo

Un vínculo fuerte se estrecha en la lejanía de mi Eterna
que todavía no llama.

Yo invoco a la noche para que me devuelva el silencio.

Una cuerda densa me aprisiona el corazón
y sale de este pecho,
atraviesa las calles desiertas
heladas entre el frío del enero muriendo

desemboca en su corazón que late

que quiero aprender de memoria.

Yo siento su amor que se inclina
su recuerdo que me recuerda.

No abandones este seguro espacio que nos acerca a lo lejos.

(te lo mereces,
todo.)



domingo, 6 de enero de 2013

Existencialismo voluptuoso

Mi interminabilidad me traga,
la condición irreductible de mi ser.

No puedo enmudecer entre mi cuerpo desnudo
no puedo llorar al alba tras las palabras fantasma

ahora estremecerse entre el aliento agitado
entre las extremidades que tiemblan

ahora esperar en mi desnudez amada
en mi postura horizontal que espera.

Mi interminabilidad me traga,
soy yo y nunca dejo de serlo
pero soy muchas
pero soy nada

ya va escapándose mi aliento entre el sonido
entre los gemidos que se escapan de los dientes
a las entrañas
al corazón

al sonido de mis aguas cayendo.

Mi interminabilidad me traga

soy yo sin tener fin

soy yo sin los huecos del espejo.

He aprendido esa escena:

los ojos en blanco,
luego cae el telón

todo se queda sucio y desnudo.

Te reto

Te reto a que me ames.

Te reto a que disuelvas esta inmensidad desierta
que se alarga aquí entre yo y nuestros mares.
Entre tú y yo
entre un si que dice no
entre un no que dice si pero no hay.

Te reto a que me escondas
mis dedos entre tus manos
si es que quieres buscarme
que nunca me juzgues en la palabra débil
que renuncies a mirarte y a salvarme. 

Te reto intensamente a que me mates
si vas a arrojarme lentamente
 hacia esta piel que habito
en la que habré de quedarme, sola, conmigo.

Te reto a que me llames en la madrugada
y en el precipicio
a que te quedes sola frente a frente
al borde de este dulce abismo

y por fin
te reto a que comprendas
que a mi oficio de poeta
yo jamás dimito.