viernes, 29 de marzo de 2013

Teatralidad vital

Ya han subido aquel gran telón dorado.
Empieza mi ficción.
Empieza la función ante público como monstruo
que me devora los ojos
me mutila con su risa.

Mis manos,
mi cuerpo,
atados con hilo brillante.

No soy dueña de mí.
Mi marioneta será siempre mi cárcel.
Lo dice todo por mí.

Y así huyo del sol y las palabras
de la vida y de la sangre
del sexo y de la lágrima

así reviento amaneceres en cristales

así vomito mi Ser ahogado por los aires

así repugno mi incongruencia gastada

Así mis planes extremos,
mis cartas de suicidio.

Así contemplo la vida,

¡mirad!

¡ahí va la vida...!


...Y la vida pasa

domingo, 17 de marzo de 2013

Antinomia

Se me esconden las palabras
entre tus pecas

tienes entre la piel un fuego tan vivo
que quiero agarrarlo entre mis dientes
y tragarte.

Tu figura dibujada
al son de una mañana oscura

escucho la lluvia entre las calles
y tu aliento en mi espalda

no desaparezcas nunca.

Se me esconden las palabras
entre tus pecas

aún no has abierto los ojos
pero ya has encendido esta llama
este calor tan vacío de nada
tan lleno de todo

de mil corazones que estallan
que quieren salirse de dentro
que anhelan fundirse en tu centro

y permanecer mientras todo caduca
y girar a tiempo con el mundo
y no pararnos nunca
y no quedarnos quietas

permanecer para siempre

en esta eternidad cambiante
en esta sonrisa cálida y fácil
en este vínculo de piedra

en la felicidad inmensa

justo aquí, entre tus pecas.

martes, 12 de marzo de 2013

Cielo azul de primavera

Y si he negado la palabra
ahora me sobreviene vaciada
para que vuelva mil veces a llenarla

y se he negado esa palabra
que hablaba inmensamente de nosotras
ahora me acude para que la tome
ahora, ahora, me pide perdones.

Y si he negado mil veces mi existencia
corroborando mis manos atadas
mi cuerpo tendido hasta pasado el medio día

ya vuelvo a saltar de madrugada de la cama
ya vuelvo a despertarme antes que el sol de la infancia

ya exprimo las horas

ya duermo contigo

ya escribo palabras.

Lluvia sin agua

El olvido de sí mismo atemporal
el olvido de sí mismo en un instante
el aguacero de palabras que cae tras el cristal

y los ojos en blanco.

El irremediable sabor
el infatigable deseo
la cama que se hace pequeña
tu pecho expandiendo.

El verso que lento se desnuda
la sílaba callada que se arrastra
mordiendo con los dientes la carne
sabiendo de antemano las partes.

El olvido de sí, el estallido de un SÍ
el grito incontrolado
el aullido remoto

y tus pies descalzos.

Desafío en sí mismo

¿Por qué moderar el fuego de mi alma
que se abrasa bajo el yugo de esta edad de bronce?
¿Por qué, débiles corazones, querer sacarme
mi elemento de fuego, a mí, que sólo puedo vivir en el combate?


F.Holderlin


Hago una parada de silencio, y las palabras vienen. Tal vez no exista en verdad el silencio.
Hago una parada de descanso, de procesar todo lo leído, de repugnar todo lo odiado. Hago una parada para indignarme, una parada necesaria, un alto en el camino que todas debemos hacer para enfadarnos. Porque si no nos enfadamos no sirve de nada señalar la injusticia. Porque si luego nos conformamos, para qué leer filosofía. Porque si realmente, y después de destapar la opresión disimulada, no nos detenemos a escuchar este no-silencio, esta imposibilidad de calma, y continuamos atareadas: o peor, nos detenemos y efectivamente no escuchamos absolutamente nada... para qué descubrir nuestra ignorancia, con lo felices que nos hace siempre.
Para qué leer textos de resistencia, si no han de convertirse en propias palabras de combate. Para qué comenzar deconstrucciones, si al aplicarlas a nosotras mismas no vamos a ser valientes. Para qué buscar los temas inconclusos sin respuesta, si no queremos trazar realmente la nuestra. Para qué plantear una lucha, si no hemos de dar ni un triste paso. Para qué mirarse al espejo y contemplar las cadenas, si no vamos a tener la fuerza necesaria para romperlas.

Hago una parada de silencio, después de todo lo leído, contemplando al mismo tiempo el resto de los textos y los libros que me quedan por leer. Hago una parada de respeto a todas las puertas que otras personas, con su valentía, me han abierto, y miro el camino que se extiende aún sin recorrer a lo largo de mi vida, con todos los silencios que me quedan por romper después de cada texto: por todos los combates que me quedan por luchar todavía, como fragmentos de una Batalla que comenzó hace ya tiempo.

La resistencia in-acallada

Al poeta que siempre se dice,
a todas las que no se callan,
desde el exilio:

Machado y sus días azules
mi yo y mis días blancos
y aquel poema inacabado
al que le sobrevino la muerte

mis múltiples escritos a trozos
mi existencia fragmentaria

interrumpidos constantemente
por la muerte emocional
por la duda irracional

repugnarse a sí misma frente al espejo

pero volver a abrir la boca

enfrentarse a la escritura:
al papel desierto

batallar con tus palabras cuando no emergen seguidas
cuando hay espacios en medio
cuando hay huecos en blanco

jamás los refleja el poema completo

el Todo es mentira.

Machado y su sol de la infancia
y aquel pasado remoto que me teje
nublando el suelo que camino

si vivir es noche cerrada
me alimento continuamente de mis huesos

si vivir es boca callada
juro por Machado,
por el poeta y por su verso,

por aquel  poema inacabado

que no estoy viviendo.

viernes, 8 de marzo de 2013

el Bloqueo

Se ha instalado algo en mí,
no es la náusea extensa
ni el vómito implacable
ni un vértigo siquiera

se ha instalado algo en mí
que no he sabido definir del todo
que no he podido descubrir

pero que siento aquí,
entre esta nada
en el hueco que hay
entre una capa de mi piel con otra

pan con pan

sin nada dentro, ¡sin relleno!
una mísera amapola roja

desteñida, por supuesto.

Se ha instalado algo en mí
durante demasiado tiempo
es una barrera,
es un muro

es el Bloqueo

no me deja escribir ni decirme
no me deja crear ni existirme

no me deja ser yo
no me deja ni el nadie.

Hace ya casi un mes
que las palabras no brotan
de entre mis dedos
ni resuenan en la mente
ni paladeo entre la lengua
ni mordisqueo entre los dientes

hace ya casi un mes
que no siento el sabor de la sílaba
ni el contacto del cuerpo
ni el orgasmo del verso

hace ya casi tanto que no escribo
que no puedo escribirlo

y en un vago intento
dulce pero incierto
me he arrancado a deshojarme
me he decidido a desangrarme
entre palabras
que no pueden llamarse tales

entre tímidas letras reunidas
en un orden siempre exterior a ellas mismas
que no valen nada
que no saben a nada

solo a mierda.

Se ha instalado algo en mí
me ha sobrevenido el Bloqueo
me ha cogido por sorpresa,
sin aliento

en uno de esos momentos
en los que crecen telarañas en el cerebro

mi mente es un desván oscuro lleno de polvo
mi cabeza se ha fundido y está en coma
mis ideas vegetan, flotan en esta masa gris
cada día más escuálida
cada día más muerta.

No me viene la inspiración
ni las palabras
no me viene nada

mis manos devienen
en trozos de madera errante
en inútiles rachas de aire

me he convertido en una isla inerte
me he atardecido entre mí misma
estoy atrapada
estoy ahogada entre mi yo
entre esta existencia que se deshace
¡yo era palabras!

Pero nada,

ya no hay más tela para trazar mi textura.


Y no expreso el dolor pero puedo sentirlo

si no puedo escribirlo, no puedo decirlo.