Es una oscuridad tan lenta
que podría absimarme entre mi misma
sin tan siquiera comprender que estoy aquí
que respiro, escribo y hablo con esta lengua
que me cortan poco a poco las entrañas
los minutos que transcurren en mi cama.
Es una agonía tenue que me llama
me invita a perdonarme a voces
a explorar todos los rincones
a recoger toda la rabia del mundo
la tristeza de estas calles
es una soledad húmeda, espontánea
se va posando sin control a cada paso
me va negando las palabras y el calor
y tendré que seguirla:
amarla hasta que se vaya.
viernes, 9 de agosto de 2013
Mi escritura secreta
Escondo mis palabras
como si fuese un criminal
como estar escribiendo lo prohibido
panfletos incendiarios en la dictadura
pintadas furtivas en la madrugada.
escondo mis palabras
como si me desnudase, lasciva
como una maldición antigua y blanca
¡y no quiero que nadie me vea!
que me espíen a través de las ventanas,
mis palabras soy yo
yo soy mis palabras
si viene el silencio me atraviesa una daga
un desconsuelo equivalente
a un trozo de papel rodando por la calle
jamás lo hará a su antojo
siempre guiado por el viento
por unos dedos que lo recogen,
por una mano que lo desdeña,
lo arroja de nuevo a la calle,
un bolsillo lo guarece,
aquel que lo extraviará mas tarde:
esa es mi vida sin ti.
esa es mi vida sin vida
quítame el corazón,
pero jamás la poesía.
como si fuese un criminal
como estar escribiendo lo prohibido
panfletos incendiarios en la dictadura
pintadas furtivas en la madrugada.
escondo mis palabras
como si me desnudase, lasciva
como una maldición antigua y blanca
¡y no quiero que nadie me vea!
que me espíen a través de las ventanas,
mis palabras soy yo
yo soy mis palabras
si viene el silencio me atraviesa una daga
un desconsuelo equivalente
a un trozo de papel rodando por la calle
jamás lo hará a su antojo
siempre guiado por el viento
por unos dedos que lo recogen,
por una mano que lo desdeña,
lo arroja de nuevo a la calle,
un bolsillo lo guarece,
aquel que lo extraviará mas tarde:
esa es mi vida sin ti.
esa es mi vida sin vida
quítame el corazón,
pero jamás la poesía.
Invocándote
Yo creía que volvería el invierno
que la respuesta llegaría a tiempo
pero las calles avanzan por esta ciudad
sin saber desembocar en otro sitio
que no sea una muerte.
Qué hacer con tanta soledad
no sé dónde meterla
no me cabe en cualquier parte
los cajones están llenos de heridas
y la piel
de cicatrices
las mesas vacías y el corazón repleto
de clavos clavados, de dardos ardiendo
mis dedos hambrientos
avanzan por el papel
sabiendo
que no saldrá de su punta ni un verso.
pero qué es este silencio
no puedo con este fracaso a las espaldas
no hay espejo capaz de hablarme
solo una sombra invisible en estas calles
y el viento ondea la ausencia
como una baba negra pastosa y rolliza
que se tambalea y se pega en mis zapatillas
conforme avanzo
sin rumbo, ni línea, ni trazo.
Sé que no entenderé mi letra,
que yo misma me he abandonado
que estas palabras caerán
tan lejos y hondo como cae mi fracaso
mis ganas de amarme
mis ansias de llorar
brota el alma lentamente por los pulmones
se me escapa
ya
no siento nada.
demasiadas heridas en un solo cuerpo mutilado
demasiadas cicatrices para soportar otro corazón
el mio apenas late
¿me oyes?
dime que me oyes
aunque estés lejos como mi casa
dime que lees mis palabras
que el viento sopla y te las lleva
entre esas nubes que ya estallan.
dime que adivinas que la vida se me viene grande
que el poema me desborda
que he perdido la batalla:
me deseo otra.
que la respuesta llegaría a tiempo
pero las calles avanzan por esta ciudad
sin saber desembocar en otro sitio
que no sea una muerte.
Qué hacer con tanta soledad
no sé dónde meterla
no me cabe en cualquier parte
los cajones están llenos de heridas
y la piel
de cicatrices
las mesas vacías y el corazón repleto
de clavos clavados, de dardos ardiendo
mis dedos hambrientos
avanzan por el papel
sabiendo
que no saldrá de su punta ni un verso.
pero qué es este silencio
no puedo con este fracaso a las espaldas
no hay espejo capaz de hablarme
solo una sombra invisible en estas calles
y el viento ondea la ausencia
como una baba negra pastosa y rolliza
que se tambalea y se pega en mis zapatillas
conforme avanzo
sin rumbo, ni línea, ni trazo.
Sé que no entenderé mi letra,
que yo misma me he abandonado
que estas palabras caerán
tan lejos y hondo como cae mi fracaso
mis ganas de amarme
mis ansias de llorar
brota el alma lentamente por los pulmones
se me escapa
ya
no siento nada.
demasiadas heridas en un solo cuerpo mutilado
demasiadas cicatrices para soportar otro corazón
el mio apenas late
¿me oyes?
dime que me oyes
aunque estés lejos como mi casa
dime que lees mis palabras
que el viento sopla y te las lleva
entre esas nubes que ya estallan.
dime que adivinas que la vida se me viene grande
que el poema me desborda
que he perdido la batalla:
me deseo otra.
Noche tormenta
El silencio me ha sobrevenido
tan cierto y cruel
que me ha arrancado la piel poco a poco.
Pidiendo información.
Suplicando que lo rompiese,
que lo quebrara.
Nada.
No he podido hacer nada.
He augurado una noche tan larga
que los ojos se quedarían ciegos
y las montañas suplicarían la nueve
y las nubes implorarían el agua.
El sol escalaría en esos árboles,
entre sus ramas.
He congelado mi corazón,
ahora está en llamas.
Tejo lentamente sus cortinas
estos visillos que lo tapan.
He jurado guerra eterna en el amor.
La soledad es una forma cruel de venganza.
la ausencia es extraña y larga
la tortura es brutal.
Siento mi garganta desencajándose
me he quedado sin voz
ya no tengo palabras
soy el ridículo absoluto del poeta
soy un intento fallido
soy eso que quiere y no llega.
Escribo bajo una luz más triste que mis ojos.
tan cierto y cruel
que me ha arrancado la piel poco a poco.
Pidiendo información.
Suplicando que lo rompiese,
que lo quebrara.
Nada.
No he podido hacer nada.
He augurado una noche tan larga
que los ojos se quedarían ciegos
y las montañas suplicarían la nueve
y las nubes implorarían el agua.
El sol escalaría en esos árboles,
entre sus ramas.
He congelado mi corazón,
ahora está en llamas.
Tejo lentamente sus cortinas
estos visillos que lo tapan.
He jurado guerra eterna en el amor.
La soledad es una forma cruel de venganza.
la ausencia es extraña y larga
la tortura es brutal.
Siento mi garganta desencajándose
me he quedado sin voz
ya no tengo palabras
soy el ridículo absoluto del poeta
soy un intento fallido
soy eso que quiere y no llega.
Escribo bajo una luz más triste que mis ojos.
Poema de odio y pérdida
Recuerdo que antes
miraba todo entornando los ojos
exprimiendo su esencia
el lado invisible de las cosas.
Buscaba lo poético en el arte
y en una silla abandonada por la calle
lo encontraba en los libros
y en el hambre y sus mendigos
lo hallaba en los versos
y en los puentes, y en las gentes, y en el agua...
He olvidado mirar
la batalla ha sido derrotada
he olvidado cómo se miraba.
Hoy solo hay traiciones y defectos
lo más amargo y fútil de un mundo infecto
y hostil.
Odio la filosofía,
me odio a mí
miraba todo entornando los ojos
exprimiendo su esencia
el lado invisible de las cosas.
Buscaba lo poético en el arte
y en una silla abandonada por la calle
lo encontraba en los libros
y en el hambre y sus mendigos
lo hallaba en los versos
y en los puentes, y en las gentes, y en el agua...
He olvidado mirar
la batalla ha sido derrotada
he olvidado cómo se miraba.
Hoy solo hay traiciones y defectos
lo más amargo y fútil de un mundo infecto
y hostil.
Odio la filosofía,
me odio a mí
Poeta en Viena
Me reclaman los grillos
en un ritual nocturno que se repite.
tú estás lejos y yo
ocupo un lugar en esta inmensa ciudad
que podría vaciar sin que pasase nada.
He sobrevolado mares y tierras
que contenían en lo más profundo
millones de vidas amontonadas
tratando de sobrevivir
intentando respirar
en esta inmensidad que nos traga
a todos por igual.
Avanzo ferozmente entre estas vías
con el vaivén acompasado del vagón
dejo atrás casas con sus vidas
ojos con sus historias
con sus heridas
con cada recuerdo gris
que les va matando poco a poco
avanzo velozmente y sé
que estas vidas jamás le importarán a nadie
como tampoco a nadie le afectará la mía.
esta ciudad inmensa
esta ciudad impune
me coloca en el centro para luego
dejarme en la periferia más desoladora
y la pregunta ¿quién soy?
aparece, peligrosa, tras el espejo.
Mi mirada no dice nada sobre mí,
mi triste mirada clara.
Mi rostro es minúsculo.
Los grillos me llaman en su ritual
ellos saben que estoy
ellos saben que tengo todas esas palabras
capaces de taladrar un corazón.
Las nubes me persiguen.
Poeta perdida en la ciudad de Viena,
poeta sin nombre
poeta sin verso
¿poeta?
tal vez, poeta.
en un ritual nocturno que se repite.
tú estás lejos y yo
ocupo un lugar en esta inmensa ciudad
que podría vaciar sin que pasase nada.
He sobrevolado mares y tierras
que contenían en lo más profundo
millones de vidas amontonadas
tratando de sobrevivir
intentando respirar
en esta inmensidad que nos traga
a todos por igual.
Avanzo ferozmente entre estas vías
con el vaivén acompasado del vagón
dejo atrás casas con sus vidas
ojos con sus historias
con sus heridas
con cada recuerdo gris
que les va matando poco a poco
avanzo velozmente y sé
que estas vidas jamás le importarán a nadie
como tampoco a nadie le afectará la mía.
esta ciudad inmensa
esta ciudad impune
me coloca en el centro para luego
dejarme en la periferia más desoladora
y la pregunta ¿quién soy?
aparece, peligrosa, tras el espejo.
Mi mirada no dice nada sobre mí,
mi triste mirada clara.
Mi rostro es minúsculo.
Los grillos me llaman en su ritual
ellos saben que estoy
ellos saben que tengo todas esas palabras
capaces de taladrar un corazón.
Las nubes me persiguen.
Poeta perdida en la ciudad de Viena,
poeta sin nombre
poeta sin verso
¿poeta?
tal vez, poeta.
El vacío condenable
Día uno desde que te fuiste.
Tu cuarto ya está ocupado por el polvo
lleno de soledad
el piano quejumbroso de silencio.
Tu cuarto ya está ocupado por el polvo
lleno de soledad
el piano quejumbroso de silencio.
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