Yo soy mi inhabitable
¿Yo?
Esta verja separadaunida
que remuerde mis entrañas
unos ojos fríos
pesados como una pluma
se abisman ardiendo.
He querido pertenecer huyendo
no-conocerte es mi forma de hacerlo.
¿Cómo conocer sin violencia?
¿Cómo amar sin poseer?
Sentirse fuera mientras estoy dentro
La expulsión: mi relación con el mundo.
He temido a la soledad como redentora
mascar la tragedia en el encuentro preciso:
la noche gotea
la noche arde
como los brazos de un muerto
La noche me mata:
yo estoy, aquí, sola.
lunes, 28 de abril de 2014
El Salto
Probar de no probar hiriendo.
Mi no-pertenencia.
Mi tierra de nadie.
No soy lugar habitable.
Me acaricio mi sexo
con el don profundo
de las aves muertas.
Sabes que respiro
solo bajo el agua
me estoy ahogando en mi perímetro
tierra mordida tierra quemada
una apatria confusa en mi garganta.
"Querer quedarse queriendo irse"
Una barrera, un muro pulverizado
si voy a saltar la valla
sé que solo hay una oportunidad
Me esperan al otro lado
con los dientes cargados.
Me persiguen en este.
Concertinas en el horizonte
No hay elección:
elegir sabiendo que no hay elección.
Muevo mi impulso desgarrado
me lamo las heridas.
No tengo voz para llamarte.
Creo que estás al otro lado
sentada encima de tu corazón
Mi niebla lo cubre todo,
tus lágrimas rodando...
Mi no-pertenencia.
Mi tierra de nadie.
No soy lugar habitable.
Me acaricio mi sexo
con el don profundo
de las aves muertas.
Sabes que respiro
solo bajo el agua
me estoy ahogando en mi perímetro
tierra mordida tierra quemada
una apatria confusa en mi garganta.
"Querer quedarse queriendo irse"
Una barrera, un muro pulverizado
si voy a saltar la valla
sé que solo hay una oportunidad
Me esperan al otro lado
con los dientes cargados.
Me persiguen en este.
Concertinas en el horizonte
No hay elección:
elegir sabiendo que no hay elección.
Muevo mi impulso desgarrado
me lamo las heridas.
No tengo voz para llamarte.
Creo que estás al otro lado
sentada encima de tu corazón
Mi niebla lo cubre todo,
tus lágrimas rodando...
miércoles, 9 de abril de 2014
Mi inevitable
Abismo
Tú, yo
Ella y la otra ella
Y el Tú y el Yo.
Abismo:
su contorno absoluto
me envuelve
como una llama cegadora
en la lengua
me llueven
lágrimas incandescentes.
Abismo
inevitable
Dibuja el camino:
te seguiremos delante.
Estamos ciegas en la luz impecable.
Tú, yo.
Ella, la otra ella
Y el Tú y el Yo.
Ya no importan las heridas ni los planes:
Me entrego a mi amor que se expande.
lunes, 31 de marzo de 2014
Octubres eternos
Empieza la locura
Mírame
Tus pupilas tensas tiemblan
Empieza la locura
Los pájaros huyen
La mañana se esconde
La noche muere
Empieza la locura
Las palabras se aprisionan en mi piel
Corren por las venas mezcladas
De mi agua azulada de muerte
El lugar de los cuerpos poéticos
Me abre las puertas de nuevo
Para ayudarme a decidir
Asúmelo
Estamos solas en esto
Y tendremos que seguir.
Empieza la locura
La tuya y la mía
La que nos hemos contagiado
Y aprendido a alimentar
La saboreamos en la boca
la lengua es blanda y sabe a jabón
a película a desierto
ahora solo quieres contemplarme
temblando dentro de mi corazón
pulveriza la mañana aguada y sal
necesito ver tus ojos de océano terrestre
sé que sabemos que eres fuerte
tu gesto incontenible me conmueve
estás nerviosa como el mosquito
tienes la piel callada pero te oigo
quisieras gritar al polvo
te controlas
me muerdes
necesito tu ayuda para esto
se nos han volado las palabras
tenemos que inventarnos otras
todavía no entiendes que necesito tu ayuda
para seguir viviendo
de niña no aprendí a respirar
temo ahogarme a mitad de camino
llévame contigo a esta locura que ya empieza
trasládame al lugar de tu cuerpo desnudo
quiero un lugar seguro
donde ellas puedan seguirnos
donde no haya peligros
donde no sufra más
Superpoderes
Hay un rumor a lirios rompiéndose
El crujido de las olas es brutal.
La memoria de una hoja olvidada se posa
Empieza el incendio
Las llamas se apoderan de todo lo que existe
Quieres gritar y salir y no hay llave
Tus entrañas se consumen en mi capricho inherente
Por qué has venido a buscarme en las ruinas
Por qué has arriesgado tu pulcra línea
Has vuelto envuelta por humo y por cenizas
Y mis ojos henchidos de arena podrida no saben mirarte
Estoy ciega
Me crepitan los dientes en las pupilas
Estoy ciega
Vomitada sobre mi misma por ahogamiento de palabras
Y la soledad
Me adviene como el castigo impuesto por mi propia determinación
Mi límite: el blanco
Pero a mí tu figura me envuelve como el silencio a la piedra
Y tu ternura roza mi piel como alma redentora
Y tus ojos me miran mordiéndose en tu alba de-suturada
Traes agua y hasta cuando hablas de estrellas te refieres a mí
A mí, que no he sabido ponerle un nombre a lo que existe
A mí, que no he podido más que asumir el papel que me ha
tocado siempre
Y tú
Valiente compañera imprescindible
Rompes las barreras del sonido y lo inmanente
E inventas caminos tan largos y excitantes
Que a veces temo no poder seguirte
Y tú
Valiente compañera indescriptible
Edificas un muro dentro de mi cadáver
Y dibujas poemas que se borran con la lluvia
Y tú
Valiente compañera indefectible
Eres capaz de todo
Y abrazas esta sombra que se llama Yo
Hasta que tus brazos se tuercen como ramas de un árbol
Y tú
Valiente compañera indecible
Apagas dulcemente nuestro incendio
Y me envías de nuevo a la vida a que me inspire
Amor doblado en cuatro partes
Como no podía negar esperar
Dejé mi caída sobre mi adentro
El poema voló como la hiedra de un muro
Y quedamos asustadas en el mundo
Como no podíamos
dejar de esperar
Decidimos avanzar a bocanadas
Tuvimos hambre y miedo de encontrarlas
Y nos detuvimos en el fango congeladas
Como no podíamos cesar de negar
Agarramos el fuego por las llamas
Nos quemamos tantas veces que lloramos
Y servimos de alimento a los gusanos
Ahora estamos quietas y yo
Siento mi Ser vulnerable
Desprotegido del frío y de la rabia
De aquella mirada indescifrable
Ahora estamos quietas y tú
Danzando desnuda en el ocaso
Te acercas a la hoguera del amor de tus entrañas
Y recitas silencios explorados por los muertos
Ahora estamos quietas tú y yo
Esperando el momento
El momento no llega
Queremos con el corazón
Queremos con los dientes y la boca
Queremos con las manos y la lengua
Con nuestros cuerpos nuestros pechos
Nuestras
Y no tenemos palabras y no las queremos
Y no sabemos decir lo que existe
y lo miramos
Como a otro extraño que no habla nuestro idioma
con el que anhelamos comunicarnos
¡Habla!
Solo rastros.
Solo ojos sin párpados.
Invocamos las paredes que llenamos
Con diálogos imaginarios
Nuestra cama está repleta de vuestra piel ausente
Nuestra piel está marcada por vuestros pájaros doblados
Nuestras alas están cortadas por huidas
Nuestros dedos agarrados por sus pies
Nuestras piernas inmóviles de miedo
Nuestras entrañas palpitándonos la sien.
Cómo nombrar el silencio
Cómo decir lo innombrable
Lo que no podríamos ver más que en su nombre.
Como no podíamos llegar
Escribí este poema de nadie
Pero de nuevo cae la noche
Se volará
Como no podíamos más…
domingo, 30 de marzo de 2014
Pequeñas muertes que te muerden
Se ha instalado dentro de mí
una muerte lenta desde aquel veintiséis
vive conmigo
como viven mis ojos mis dientes y mi boca
me acompaña en el camino
como lo que ha estado siempre.
Se ha instalado dentro de mí
una muerte lenta que me muerde
una herida constantemente abierta
de manera imperceptible.
Contemplo tus arrugas
tú y yo en el sofá sentadas
no sabemos mucho de la otra
pero nos teje un lazo invisible:
nos une una ausencia.
Lo llamamos siempre sin nombrarlo.
Subyace en lo callado de las cosas
late en todas nuestras historias
y en la sangre.
Me tiene abrazada en esta foto
no puedo dejar de mirarlo
no sé qué es una foto
solo veo su gesto en su sonrisa inmortal.
Lo besas.
Una lágrima me recorre por dentro.
Miro fuera en la ventana
Moncayo, allá a lo lejos
ya está dormido.
Estoy hecha de pequeñas muertes
una muerte lenta desde aquel veintiséis
vive conmigo
como viven mis ojos mis dientes y mi boca
me acompaña en el camino
como lo que ha estado siempre.
Se ha instalado dentro de mí
una muerte lenta que me muerde
una herida constantemente abierta
de manera imperceptible.
Contemplo tus arrugas
tú y yo en el sofá sentadas
no sabemos mucho de la otra
pero nos teje un lazo invisible:
nos une una ausencia.
Lo llamamos siempre sin nombrarlo.
Subyace en lo callado de las cosas
late en todas nuestras historias
y en la sangre.
Me tiene abrazada en esta foto
no puedo dejar de mirarlo
no sé qué es una foto
solo veo su gesto en su sonrisa inmortal.
Lo besas.
Una lágrima me recorre por dentro.
Miro fuera en la ventana
Moncayo, allá a lo lejos
ya está dormido.
Estoy hecha de pequeñas muertes
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