A veces, cuando duermes
refugiada entre tus párpados sellados
mudo de piel
callando los días
y me deslizo por tu venas.
Se me dibujan pecas en los hombros
y lágrimas en mis pupilas
que ya son mar,
que ya son tierra.
Mis labios se vuelven gruesos
y pierdo el miedo a decir no,
a expresar en voz alta lo que siento.
Crezco en altura,
en nobleza
y en valor.
Me voy volviendo tú, de poco en poco
mientras me cuelo por tus sueños.
Dentro de mí,
de pronto,
me laten tus heridas.
Dentro de mí,
de pronto,
me crecen las espinas.
Y el hielo que te envuelve
se funde en tus entrañas
y los dientes
cerrados fuerte
atentos al combate,
obligan a tus labios a estirarse
y a estirarse, y a estirarse
en esa sonrisa de ojos que alarga la vida.
A veces, cuando duermes,
refugiada tras tus párpados
mudo de piel,
recojo tus temores y tus llantos,
me bebo tus lágrimas,
me pongo cicatrices
que se borran de ti
y anego el dolor que te causan los días.
Me como las agujas que te inyectan
las tormentas más frías
y te lamo con amor cualquier herida.
jueves, 30 de abril de 2015
lunes, 6 de abril de 2015
Allá donde me pienso
aparece tu rostro
tallado en el abismo del futuro
donde todo es posible.
Allá donde me pienso
desnuda, herida
en lo más vulnerable
andando caminos
sin saber su destino
tú siempre me lates
Tu respiración tranquila
enredada entre las sábanas
me susurra la certeza
de seguir la lucha.
Allá donde me pienso
tus pecas me acompañan
haciéndome invencible
en las mejores batallas.
Tu ternura
me abre al mundo y su aventura
viernes, 20 de febrero de 2015
Llorar
como extraer por los ojos
todos los jugos de las entrañas.
Midiendo sin límite el tiempo
ya no me quedan días
se me han restado momentos.
como extraer por los ojos
todos los jugos de las entrañas.
Midiendo sin límite el tiempo
ya no me quedan días
se me han restado momentos.
He cavado lentamente
un desierto hielo
que ya se extiende,
que ya se extiende.
Me convierto en la arena yerma
me deslizo entre los dedos
y sin quererlo
mi cabeza se me desprende por el útero.
He renunciado a la leche materna
de la despedida
al dulce jugo del abrazo
porque mi yo se fragmenta
en miles de cuervos tuertos espantados.
Extraño mi cuerpo desnudo
delante del espejo.
Me deseo otra.
Y me contemplo, caleidoscópica
sin trueno,
sin sangre,
sin tiempo.
Qué me están diciendo mis pulmones
en este esfuerzo sobrehumano al respirar.
Qué me están diciendo
unas piernas que no me sostienen
unos ojos que me saltan a las manos
están viscosos,
están calientes
como tu cuerpo sobre tu cuerpo y el mío
como los cuerpos cuando hacen el amor
pero mis pupilas
hacen la guerra.
Yo sé que mi vida
debe cambiar
como una herida desbordada por mi sangre.
un desierto hielo
que ya se extiende,
que ya se extiende.
Me convierto en la arena yerma
me deslizo entre los dedos
y sin quererlo
mi cabeza se me desprende por el útero.
He renunciado a la leche materna
de la despedida
al dulce jugo del abrazo
porque mi yo se fragmenta
en miles de cuervos tuertos espantados.
Extraño mi cuerpo desnudo
delante del espejo.
Me deseo otra.
Y me contemplo, caleidoscópica
sin trueno,
sin sangre,
sin tiempo.
Qué me están diciendo mis pulmones
en este esfuerzo sobrehumano al respirar.
Qué me están diciendo
unas piernas que no me sostienen
unos ojos que me saltan a las manos
están viscosos,
están calientes
como tu cuerpo sobre tu cuerpo y el mío
como los cuerpos cuando hacen el amor
pero mis pupilas
hacen la guerra.
Yo sé que mi vida
debe cambiar
como una herida desbordada por mi sangre.
martes, 17 de febrero de 2015
La distancia en verso
Destierra el hielo de mis párpados mojados
como una lluvia fina de cristales
que van cortando las semillas de mis males
mientras ratas se me mezclan
dentro de mi sangre.
Tu recuerdo es una sombra
lejana, pero real
¿real? como la nada que en mí habita.
Quisiera salvar esta distancia
comiéndome los dientes y los dedos
vomitando mis entrañas
quemando el velo.
Tengo la fuerza del amor pulverizado,
esparcida entre la rabia del poema.
Dónde encontrar esa palabra
que me devore por dentro,
que me salve.
Si no puedo nombrar la distancia
lo que queda es la ausencia.
Un hueco mudo entre amapolas
que recorre las calles antes nuestras.
Ven, aunque sea sin venir.
Me pides que vaya, sin ir.
Cómo hacer que coincidan nuestros cuerpos
en un espacio prolongado y cierto,
de cortafuegos.
Si me lo pides,
me arrojo al bosque
buscando hormigas más fuertes que yo.
Si me lo pides,
me arrojo a la maleza
aprendiendo de los animales que se esconden
y esperan, y esperan...
Te espero,
en el vacío de lo no comprendido
en la diferencia no salvada
en el diálogo mudo.
Te espero,
siempre en la roca
doblada sobre el agua en verso.
Te espero,
imaginando tu rostro entre palabras,
recobrando fuerzas.
Te escribo.
Si yo no escribo no existo,
igual que sin ti no existen los leones.
como una lluvia fina de cristales
que van cortando las semillas de mis males
mientras ratas se me mezclan
dentro de mi sangre.
Tu recuerdo es una sombra
lejana, pero real
¿real? como la nada que en mí habita.
Quisiera salvar esta distancia
comiéndome los dientes y los dedos
vomitando mis entrañas
quemando el velo.
Tengo la fuerza del amor pulverizado,
esparcida entre la rabia del poema.
Dónde encontrar esa palabra
que me devore por dentro,
que me salve.
Si no puedo nombrar la distancia
lo que queda es la ausencia.
Un hueco mudo entre amapolas
que recorre las calles antes nuestras.
Ven, aunque sea sin venir.
Me pides que vaya, sin ir.
Cómo hacer que coincidan nuestros cuerpos
en un espacio prolongado y cierto,
de cortafuegos.
Si me lo pides,
me arrojo al bosque
buscando hormigas más fuertes que yo.
Si me lo pides,
me arrojo a la maleza
aprendiendo de los animales que se esconden
y esperan, y esperan...
Te espero,
en el vacío de lo no comprendido
en la diferencia no salvada
en el diálogo mudo.
Te espero,
siempre en la roca
doblada sobre el agua en verso.
Te espero,
imaginando tu rostro entre palabras,
recobrando fuerzas.
Te escribo.
Si yo no escribo no existo,
igual que sin ti no existen los leones.
jueves, 5 de febrero de 2015
Voy comprendiendo el poder de la sororidad, y la potencia
que envuelven las miradas que se tejen en la relación entre mujeres. El halo de
comprensión e intimidad que se dibuja conforme brotan las palabras en las
conversaciones intensas, sinceras. Observo detenidamente a las mujeres que me
rodean. Hemos decidido encontrarnos entre cervezas. No hacen falta apenas
explicaciones, no son necesarias largas introducciones… en seguida estamos
nadando en lo más profundo de la que habla, y contemplo la atención
indescriptible de quien escucha. Una bajada de párpados, un gesto torcido en la
comisura de sus labios, un dedo de la mano que se adelanta, buscando esa mano
que tiembla. Se conmueve como se conmueven las gargantas, y brotan las
lágrimas. Las dos que escuchan se miran, conscientes del lugar por el que están
nadando, cuidando todo ese adentro desplegado encima de la mesa. Nadie quiere
moverse. Solo continuar conociendo, aprendiendo de la otra. Los ceños se fruncen
y las entrañas arden. Comienza a despegarse la sangre de las venas, y hormigas
nos recorren mordiendo. Hemos creado un
espacio seguro, cálido, inquebrantable. Es tan sencillo y tan complejo al mismo
tiempo… No sé explicarlo: nos entendemos.
viernes, 30 de enero de 2015
Habitando ideas geométricas
Como un animal herido
me arrastro acariciando el triángulo.
Anoche te dormiste
entre las ramas de forma cálida,
dejando que mis palabras bailasen para ti.
Como un pájaro en el borde
escucho el albor sediento
en un gesto de temor muy puro
y acaricio el triángulo,
leyéndolo con las manos.
No me encuentro fuera
pero ya no estoy dentro.
Me miráis sin comprender.
Yo tampoco sé borrarme del espejo.
Hay una barrera,
existe un miedo
que crece agigantado en mis arterias.
Mi existencia imprevisible
me desgasta:
mi salto mortal.
Soy un animal herido
lamiendo cicatrices,
creando formas
que no dejen escapar
nada,
que permitan abarcar
todo lo que guardo dentro.
Buscar un nombre en las esquinas
para resignificar la geometría.
Las fuerzas se me escapan por los versos.
Pero siempre volvemos en busca
de nuevas horas incendiadas
donde habitar el cuerpo desnudo
de las ideas en las que creemos.
lunes, 1 de diciembre de 2014
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