Las llaves que habitan en mi bolsillo
abren el corazón de una traición
donde siempre espera una gata blanca en la puerta.
Giro la llave en la cerradura.
El silencio me recibe,
la oscuridad me acoge,
soy una y soy distinta
soy hoy diferente al soy sostenido.
Mirarse hacia dentro y aceptarse vulnerable sin juzgarse:
autocrecimiento.
martes, 10 de octubre de 2017
jueves, 7 de septiembre de 2017
Alguien ha encontrado
la última rosa viva de la primavera
habitaba todo el tiempo
inapreciable a los fantasmas
detrás de la sombra de una piedra
Alguien ha encontrado
una estrella en las pestañas
detrás de las olas al cerrarse
se escondía eternamente
al albor de las montañas.
Alguien ha encontrado
un fragmento de papel
se hallaba atrapado en un baile
seduciendo al adoquín,
al viento y al aire.
Alguien ha encontrado
de pronto la respuesta
Alguien se ha encontrado a sí misma
por el camino de vuelta.
domingo, 6 de agosto de 2017
A pesar de la noche de mis ojos
ha llegado nuestra despedida
con el sol ensangrentado a media tarde.
El último contacto de la piel que compartimos...
El último beso avergonzado,
el último abrazo reprimido:
ha llegado nuestra despedida
con el sol ensangrentado a media tarde.
El último contacto de la piel que compartimos...
El último beso avergonzado,
el último abrazo reprimido:
nos han enseñado a querernos desde lejos
y no decir lo que sentimos.
A pesar del tiempo juntos,
ya te has ido.
Has buscado mi mirada
bebiendo por última vez
nuestro secreto olor a casa
y tu rostro se ha vuelto del revés
confuso, sinsentido:
has hallado lagrimas que te miraban
bajo mis párpados pesados.
A pesar de la noche,
me has visto.
A pesar de mi noche
te quiero
te escribo.
y no decir lo que sentimos.
A pesar del tiempo juntos,
ya te has ido.
Has buscado mi mirada
bebiendo por última vez
nuestro secreto olor a casa
y tu rostro se ha vuelto del revés
confuso, sinsentido:
has hallado lagrimas que te miraban
bajo mis párpados pesados.
A pesar de la noche,
me has visto.
A pesar de mi noche
te quiero
te escribo.
viernes, 7 de abril de 2017
15 de marzo
Mastico mis lágrimas
como diminutas semillas de fresa.
"Quién pudiera, por ahí, volar"
me dijiste contemplando
un cielo azul despejado
desde tu encierro
en silla de ruedas.
El mismo cielo azul
que desde hoy es ya tu casa.
Mujeres valientes como tú
transfieren su saber y su fuerza.
Gracias por compartir tu vida con la mía.
Misión cumplida.
como diminutas semillas de fresa.
"Quién pudiera, por ahí, volar"
me dijiste contemplando
un cielo azul despejado
desde tu encierro
en silla de ruedas.
El mismo cielo azul
que desde hoy es ya tu casa.
Mujeres valientes como tú
transfieren su saber y su fuerza.
Gracias por compartir tu vida con la mía.
Misión cumplida.
miércoles, 22 de marzo de 2017
Gymnopédie nº 1
Enamorada de las palabras que crean silencios
me abro y me cierro
palpando tu ausencia
en mi ritmo animal.
Tus raíces ya no llegaban a la tierra
pero tú sabías
que la lluvia de los ojos
no revive a una flor muerta.
Enamorada de las miradas que crean palabras
cayeron sobre tu piel dos pétalos,
y salió, por fin, la flor de los almendros
pero no llegaste a tiempo para verlos.
Hoy me he despertado
con tu nombre en la memoria,
con tu rostro en mi historia
con tu rostro en mi historia
y con tu olor en el Moncayo.
Enamorada para siempre de tus dedos creadores de música y valor.
lunes, 21 de noviembre de 2016
La envidia de la medusa
El gris del mar
ha llegado a nuestros centros.
Abro una ventana
y relamo el olor del aire
mientras se corta el invierno.
Mis escombros hablan de mí.
Y yo envidio a las medusas.
La espuma del mar
ha llegado a nuestros cielos.
Ésa que recibe los golpes sin moverse
hasta que se diluye y se deshace.
Mis escombros hablan de mí.
Y yo envidio a las medusas.
Y yo,
aquí,
clavada en tu tierra
donde nunca me dejaste echar raíces.
Nunca fui planta, ni cuchillo, ni rosa
suficiente ni para del todo quererme
ni para siempre despedirme.
Si fuese una medusa
aún me quedaría
algún corazón intacto.
Pero ni siquiera las medusas
con sus siete corazones
habrían aguantado este último asalto.
ha llegado a nuestros centros.
Abro una ventana
y relamo el olor del aire
mientras se corta el invierno.
Mis escombros hablan de mí.
Y yo envidio a las medusas.
La espuma del mar
ha llegado a nuestros cielos.
Ésa que recibe los golpes sin moverse
hasta que se diluye y se deshace.
Mis escombros hablan de mí.
Y yo envidio a las medusas.
Y yo,
aquí,
clavada en tu tierra
donde nunca me dejaste echar raíces.
Nunca fui planta, ni cuchillo, ni rosa
suficiente ni para del todo quererme
ni para siempre despedirme.
Si fuese una medusa
aún me quedaría
algún corazón intacto.
Pero ni siquiera las medusas
con sus siete corazones
habrían aguantado este último asalto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
