lunes, 30 de enero de 2012

Caminante, ya hay camino

He viajado en días de revelaciones
por el cuerpo firme de tu mente desnuda
admirando toda cosa que me fuese encontrando
como expresión más lúcida de todo lo bueno del mundo

apareces, no sé aún de dónde,
y me salvas con unos brazos que se han ido haciendo a sí mismos

sonríes con los ojos

me alimentas como la sed

sigo viajando por tus caminos sin rumbo

no sé cómo he llegado

pero todos los senderos se han devastado y solo veo el tuyo.

domingo, 29 de enero de 2012

A modo de comienzo

He vagado tiempo en el centro de todas estas cosas
ahora la soledad no está sola

unos ojos que quieren ser verdes
se aprietan fuerte con lo que no se puede escribir

un vínculo atado a los extremos
como el agua sobre la espuma

el aliento me lleva en la segunda navegación
hacia uno de tus besos
cálidos y firmes
en constante equilibrio

como empezar la casa desde los cimientos.

Determinación

Un abrazo fuerte a media noche
confesión de un sentimiento que va creciendo

hay un abismo al borde de mis pies

doy un paso

y que me muera o que me salves.

Silencios

Me he atardecido
entre el sonido de tus labios.

Un beso, una llamada en la noche
como perderse entre miradas mudas

mi cama está contenta
tu olor en la almohada.

sábado, 28 de enero de 2012

B

Mis labios encajan en tus ojos.

De un sueño despierto

"Un agujero en la noche
súbitamente invadido por un ángel"
Alejandra Pizarnik.

Hemos cruzado el límite de los ojos abiertos,
de los brazos cerrados,
de las sábanas plegadas bajo la sombra de la noche.

De madrugada resuenan las palabras mientras duermes
como si cada suspiro acompasado fuese fruto del lenguaje

todo tiene un halo de ficción muy grave

no puedo dormir si tú lo haces:

quién va a ser testigo de que no eres trazo de imaginaciones.

Cuarto solo

Qué manera tiene de irse el tiempo
deslizándose en silencio
como si nada pasase sin que pasase nada

qué forma pavorosa de escabullirse entre tu manta
de estrujarse fuerte entre los cuerpos
esperando con anhelo esa ansiada luz del alba

huyendo de ella como las amantes de una sola noche.

Qué manera tiene de reirse el tiempo,
a carcajada tibia y pálida,
de ti, de mi, de nuestros gestos sin prisa

amo tu reloj eternamente detenido

y tu lengua en mi ombligo.