lunes, 30 de enero de 2012

Caminante, ya hay camino

He viajado en días de revelaciones
por el cuerpo firme de tu mente desnuda
admirando toda cosa que me fuese encontrando
como expresión más lúcida de todo lo bueno del mundo

apareces, no sé aún de dónde,
y me salvas con unos brazos que se han ido haciendo a sí mismos

sonríes con los ojos

me alimentas como la sed

sigo viajando por tus caminos sin rumbo

no sé cómo he llegado

pero todos los senderos se han devastado y solo veo el tuyo.

domingo, 29 de enero de 2012

A modo de comienzo

He vagado tiempo en el centro de todas estas cosas
ahora la soledad no está sola

unos ojos que quieren ser verdes
se aprietan fuerte con lo que no se puede escribir

un vínculo atado a los extremos
como el agua sobre la espuma

el aliento me lleva en la segunda navegación
hacia uno de tus besos
cálidos y firmes
en constante equilibrio

como empezar la casa desde los cimientos.

Determinación

Un abrazo fuerte a media noche
confesión de un sentimiento que va creciendo

hay un abismo al borde de mis pies

doy un paso

y que me muera o que me salves.

Silencios

Me he atardecido
entre el sonido de tus labios.

Un beso, una llamada en la noche
como perderse entre miradas mudas

mi cama está contenta
tu olor en la almohada.

sábado, 28 de enero de 2012

B

Mis labios encajan en tus ojos.

De un sueño despierto

"Un agujero en la noche
súbitamente invadido por un ángel"
Alejandra Pizarnik.

Hemos cruzado el límite de los ojos abiertos,
de los brazos cerrados,
de las sábanas plegadas bajo la sombra de la noche.

De madrugada resuenan las palabras mientras duermes
como si cada suspiro acompasado fuese fruto del lenguaje

todo tiene un halo de ficción muy grave

no puedo dormir si tú lo haces:

quién va a ser testigo de que no eres trazo de imaginaciones.

Cuarto solo

Qué manera tiene de irse el tiempo
deslizándose en silencio
como si nada pasase sin que pasase nada

qué forma pavorosa de escabullirse entre tu manta
de estrujarse fuerte entre los cuerpos
esperando con anhelo esa ansiada luz del alba

huyendo de ella como las amantes de una sola noche.

Qué manera tiene de reirse el tiempo,
a carcajada tibia y pálida,
de ti, de mi, de nuestros gestos sin prisa

amo tu reloj eternamente detenido

y tu lengua en mi ombligo.

viernes, 27 de enero de 2012

De camino a casa

Del abismo de tus gestos vas surgiendo
para avivar mi fuego elemental por ti
amante de media noche,
como de media vida

huiré de una cama extraña que ya es mía
por dormir en mi eterna cama, para siempre desconocida

y vacía, sobre todo.

Mi euforia de mi infelicidad

Marcan las doce cuando entro en tu habitación
y quisiera que parara el tiempo.

Me he perdido en tu mirada
como ayer me perdía en tus palabras.

Quiero pensar que es cierto.

Conforme avanzas vas creando
un espacio seguro que se va cerrando
como si no existiese nada malo alrededor

y me rodeas con tus brazos

puedo parar y marcharme ahora
y mirar hacia arriba en tu portal
sin sentir que nada vale la pena

pero no quiero

te sigo recorriendo con el cuerpo

quiero estar tan cerca de ti
que el aliento se confunda entre los dientes

y leerte en tu mirada hecha de agua.

Tres horas después tu reloj marca las doce.

Somos dos cuerpos detenidos llenos de revelaciones.

miércoles, 25 de enero de 2012

La cuadratura del círculo

Estoy en un círculo cuadrado,
en un cuadrado circular como mi laberinto eterno.
No escaparé más de tus gestos desnudos.
Las palabras se precipitan por los lados
y el silencio absorto por las curvas.

Reapareces en las esquinas
como una tregua más larga que el invierno.

Es como volver a casa
donde nada es como antes
pero siempre sigue igual.

Tu olor muda de forma con los años
el mío sigue intacto
y cada vez menos.

Un abrazo prolongado me hace hundirme en ti,
en un cuerpo que he recorrido más que estas calles

hace mucha soledad.

Un impulso inevitable me ha llevado a ti
sin poder hacer nada

quiero seguir

no aparezcas si no es para quedarte

pero no te quedes siempre

ven y vete

esconde tu pasear ufano en las esquinas
para amar y olvidarnos

para no devastarnos.

Engaño desvelado

No te amo.
Tu mano se ha juntado con la mía
en un instante tibio y duro
este mundo me embrutece, no siento.
No te amo.
No amo nada que hable arrastrando las miradas,
no se puede amar a una sombra.

No amo nada.

Solo siento un calor pegajoso en el centro de las entrañas y el pecho cuando apareces.

Nutrición de destierro

Recorrer el camino hacia tus piernas
en un aliento entrecortado que se va cerrando.

Conocimiento

No puedes venir como si no te hubieses ido.
Andando hacia un camino difuso.
No entiendes todo lo que me provoca.
He perdido mucho la cabeza.
No actúo ya con las palabras.
Me estoy deshaciendo en una incertidumbre abrumadora,

tu lluvia destruye nuestro contacto eterno.

Ya no existes.

Prefacio del saber

De los ojos en blanco
envuelve lo visible en lo invisible.
Devastar los caminos en el centro.
Quisiera volver sin saber qué son todas estas cosas.
He iniciado un camino mucho más largo que el suicidio.

Ahora conversa una voz con mi sombra,
no sabe hablar ni escribir ni ver
todo está lleno de lirios.

Cuando el lenguaje fracasado estalle
un sabor amargo rojo sangre me cubrirá el rostro los dientes y la carne.

Madrugada

Me he despertado con los ojos en blanco. Un haz de luz se cuela por la mañana tibia. No puedo levantarme. El aire me quema. Son demasiadas noches. No veo el rocío apostado en mi cabeza, humedeciéndolo todo. Las ideas me invitan a materializarlo todo. A mojarlo todo. Si yo hubiese sido agua... Te he estado viendo desde este cristal. No. Eso fue hace tiempo. Ahora no te veo.

Asimilar lo inteligible

Me has estado llamando
y he querido escuchar tu silencio
porque te he buscado por donde nunca hay nadie.

El recuerdo me lleva lejos,
a la nostalgia de un sentimiento perdido
el lugar del amor que tú fuiste
es ya un triste laberinto.

Hace mucho que no siento
que se me sale todo del pecho
que no puedo contenerme
no me queda aire.

El amor que tuvimos no vuelve.

Te veo venir por otra calle
con otra mano
no es dolor
es incomprensión de lo que no sucede.

Lo eternamente brillante aflora
como el grito de una casa abandonada

has pasado demasiado tiempo fuera

no sabes interpretar mis señales mudas pidiendo que vengas.

Retroalimentación tardía

El devastamiento me lleva a pensar las cosas más insólitas.
Estás cerca y me tiemblan las manos.
Como escamas en el agua que se cierran.

Un sauce en llamas,
una lágrima marchita.

La imposibilidad abrumadora de otra despedida.

Encuentro mudo

Aparece tu figura
entre el viento grueso de un momento insano.
Huyo como si no te hubiese amado nunca.

Las palabras se doblan a cada paso.
Fúmate un cigarro con humo azulado
y dime si no has venido a que te vea
para pasar de largo.

Debilidades

"Escribo con los ojos cerrados, escribo con los ojos abiertos: que se desmorone el muro, que se vuelva río el muro"
Alejandra Pizarnik

Un pequeño roce de nostalgia es suficiente
para añorar las cosas que se van disolviendo
la hierba mojada entre tus piernas
va curando el rocío de tu ausencia y de tu marcha

un abandono más grave que una gruta
donde lo oscuro se junta para amarse

he construido una presa que ya no puede contener el agua de tus ojos

ahora va directa para arrasarlo todo.

Nostalgia de ti

El silencio hace el amor con las palabras.
Te miro entre la sombra.

No eres ella.

Naturaleza muerta

Ahora el sol me acaricia
y quiere follarme hasta dejarme sin vida.
Yo quiero la sombra, y el no verte
día tras noche y noche tras día.
La oscuridad de lo siempre detenido
como un eterno paso hacia el abismo
de ti, de tus sonrisas huecas

no sé qué quieres pero es muy tarde

algo me empuja hacia la nada sin remedio
como un ansia de lo verdaderamente oscuro
de lo que nadie es capaz de mirar de frente
yo quiero el dolor, aquí, entre estas vísceras
y exprimirlo y morderlo como el jugo de una fruta

las palabras ya se han dicho y el corazón es uno solo
con el que uno se ha de mirar al espejo todos los días
cargar con los sentimientos hasta que se vuelvan ligeros
en un acto mimético para no verlos

no hay más, todo lo demás no importa
ha dejado de importar el tiempo invertido en tus curvas
me he perdido en tus recovecos pero eso ya queda muy lejos
ahora huyo de ti como una hoja de su rama en otoño

se escuchan los crujidos bajo tus pies

son los trozos de una historia siempre muerta.

Indestructibilidad de lo ya destruido

Un dolor,
como un pinchazo con una pluma
las manos juntas

supervivencia visceral

un lirio atado a un muro que se abre
como las cadenas de tus ojos de agua

me voy ahogando un poco.

El dolor nítido de lo que termina antes de empezar.

Ya lo conozco.

lunes, 23 de enero de 2012

Cristalización material

Un ambiente demasiado espeso me envuelve sin enredarme.
Luz tenue hasta no ver las caras de la verdadera mirada.
No sé cómo he llegado, me han encontrado a mitad del camino
y ahora una boca me come los labios
como si mañana me muriese o no existiese nunca más.

Y mañana ya no seré nadie nunca más.

Las manos me recorren por debajo
Sigo sin ver nada y sin sentir lo que se siente
hace mucho ruido y hay demasiado frío
tengo miedo de no ver por cerrar los ojos.
La imposibilidad abrumadora de otro cuerpo sin nombre
y el temor de una marcha
es mi incapacidad.

Me voy sin mirar atrás
y sin aliento en las palabras

Cuando se derrumban los muros

He vivido días animales. Años temporales con una falsa idea helada. La ventana se va rompiendo en espirales. No acierto a sentir ni a saber lo que sé ni lo que siento. Ha sido un largo camino hasta el suicidio. Hasta la autodestrucción en un instante. Todos los senderos terminan en una voz demasiado grave para entenderla, las sílabas se juntan hasta producir un ruido monótono que me va enloqueciendo. No terminar de andar, que es cierto. Hemos de salir por la puerta de atrás, y fuera los juegos, y que no quede nada por decir, nada por hacer, nada por sentir, ni por derrochar ni un ápice de la sinceridad de ti que adoro. No quiero sentir nada. Así he vivido días animales, batallando con este mar de olas demasiado blandas. Ahora me van devastando y llevándome en una balsa que se tambalea hasta tus puertas. No me vas a abrir. Sincerarse con una pared en blanco. Con un papel demasiado lleno para seguir respirando. No hay palabras ya. Tus ojos se empañan. Un gesto, como una mano que se extiende sobre el lienzo de un cuerpo sin vida. Ahora acontece lo que no hay. Una mujer con tacones demasiado espesos. No he pensado ni un instante en desquitarme de ti, en librarme de este dolor que todavía no sé de dónde viene. Ojalá se cerrase alguna puerta. O todas. Ojalá me sumiese en esta oscuridad por siempre. O salir. Lo que sea, con tal de librar la batalla final para perderla. No quiero otra más. No quiero arriesgar lo que no tengo, no queda nada.

A tientas

Ya no sé pensar
quizá si dejo en un instante

huir hacia la nada que me envuelve
como lo único verdadero
como la ley de inmolarse hacia dentro

nada, nada, nada
y estas lenguas que se escupen
esta saliva que no hace más que morderme
quisiera escapar, fluir, ser otro personaje

no puedo ni sé saberme

el tumulto de hipotermia se aprieta en los huesos
estoy temblando y no acierto a verte

la amada que nunca fue se escapa en la noche
cogiendo de forma argentina la sábana

alma solitaria de niña

el insomnio va pesando
te has casado con tus muertos

yo ya solo soy sombra.

Insportable alianza

Frentes que no se cierran
se juntan en un campo de batalla devastado
arrasado por miradas aguadas difíciles de interpretar.

Quisiera más aire.

No sé qué me duele.
Es una herida en llamas
una palabra tardía
un silencio en la noche

volver como se vuelve de un error
mirando al suelo y con los ojos vueltos.

Me quema este dolor.

Desequilibrio elemental

Frentes abiertos sin trinchera.
Hablo de mi vida, naturalmente.

De una eterna guerra de paz

Se ha inundado este aire
de ti, del hogar que siempre vuelve

ahora las palabras
se quedan mudas y no se dicen

la comisura de los labios
va ocultando lo que leo en tu sonrisa abatida

el tiempo de una lucha demasiado larga
contra la nada
contra la más absoluta nada

dejar caer las cosas por su propio peso
para cargarlas sobre el hombro

no hay nada más verdadero.

domingo, 22 de enero de 2012

Iconografía

Te hablo del no poder más.
Me descuelgo como la última hoja de la rama
un árbol seco, devastado bajo el calor dulce de invierno.
Este enero tampoco se cerrará la herida.

Te hablo del no querer más.
He dejado de dar el paso hacia la huida de ti,
y ha estallado el muro que me rodeaba,
el que he construido para que no me atravesaras
ahora todo esto ya no importa
la piedra se va rompiendo como el diamante
apareces pero no entras

porque estás lejos

en el centro de otra mente y con tu propio muro.

Mi caos se va ordenando

Me he refugiado en rostros sin sentido
solo con bocas,
solo con amargas bocas que se abrían en besos sin nombre

ahora huyo de las cosas que desconozco
y de ti

salir corriendo como robar tu madrugada.

Jaque Mate

Coger todos estos sentimientos
y hacer un nudo con ellos
como un círculo que rebota en el agua
de la onda de una piedra impactada

y devolver todo el aliento robado a los cuerpos sin nombre
no ser más de los espejos

dejar de besar como jugar al ajedrez
nadar en ti sin miedo a ahogarme

robar las palabras que no se dicen
mirar a los ojos a lo que no se puede.

sábado, 21 de enero de 2012

Sufrimiento

La serpiente ha muerto.
Hay trozos de sangre por el suelo.

Inesperadamente vacuo

De lo espontáneo de una hora surges
como lo que ha existido siempre y nunca ha estado.
Una palabra, una mirada que habla.

Avanzar hacia el centro de las cosas por el placer de dar un paso

hacia ti,
a lo profundo de la piel que habitas
y abrirme camino con los dedos hasta ser parte de tu soledad y tu silencio.

jueves, 19 de enero de 2012

De un desgarro

Se adueña de mí el sueño para que no me duerma
no quiero seguir, no hay nada
respirarse en bocanadas demasiado extrañas
quiero seguir perdiéndome en la densidad de tu ausencia
tu mirada me va pesando y ni siquiera llora
los ojos secos de sal te hablan de lo que no se puede

ahora has de correr, hasta que se te caigan las piernas
tengo algo en los oídos y no me oigo escribir
creo que sigo escribiendo
es este lenguaje que me va quemando las entrañas
no puedo parar de amarlo, no puedo dejar de amarlo

no a ti, que eres todo gesto, todo pintura y dibujo
la falsedad de lo demasiado tardío, bajo y blando

cuánta debilidad para mi férrea sensación desnuda

no te quiero como nunca te he querido

ahora hay que pensar en seguir respirando
si fuese tan fácil, sin este agujero aquí
en el pecho por donde se va todo el aire
te escapas como se escapan las nubes del mar
y la espuma del cielo verde
y las olas del campo azul
y la amante de media noche

te fuiste para siempre
tu ausencia me duele como si nunca
ahora sé que no te he conocido
ni tú a mi
no importa
te quiero por lo que no sé lo que has sido

el sueño me va devorando para que no cierre los ojos
amo este insomnio desvelado que me obliga a escribir
escribir escribir como si no hubiese nada más entre estas cosas

sigo sin oírme, creo que no hablo

de fondo un piano mudo deja sonar notas atronadoras
se cuelan entre mi cintura para hacerme bailar con los muertos
los que no vendrán más y me siguen hablando

cuántos delirios por una muerte demasiado lenta
no sabría amar nada más que una sombra y estas ansias de suicidio
de acabar con las cosas, de volver a correrlas, a escribirlas, a escupirlas
comerme a mí misma y vomitarme para darte de comer
así es como debes conocerme
está bien
es un reflejo fiel de la realidad de mí que no existe

todo construcción velada
amo esta farsa

no aguanto de pie, quiero no dormirme nunca
arrollarme en este suelo y quedarme como fósil en tu centro
sin decir nada, sin decir, solo arrojarte el lenguaje con palabras

la locura me devora y eso me gusta
ya no lucho contra ella
tiene mucho de mí, es todo de mí misma

vivo tentando esta soledad que me habla
me gustan los gestos voluptuosos que desprende

como una mujer desnuda con los ojos en blanco.

Comienzo de una obra todavía remota

GABI: ¿Qué quieres?
PAUL: Un cortado, largo.
GABI: ¡Qué cinismo, qué contradicción, qué teatro del absurdo!
PAUL: Como te has levantado hoy…
GABI: Con las manos
PAUL: Uh, un mal día. (Pausa) Para él un whisky, doble.
GABI: ¿Ahora?
PAUL: ¿Qué más te da? Si no has dormido
GABI: ¿Y el trabajo?
PAUL: ¿Qué trabajo?
GABI: Ah…
PAUL: ¿Qué?
GABI: Nada. Ya recuerdo
PAUL: ¿El qué? (pausa)
GABI: Por las mañanas todo es diferente. Yo siempre duermo por las mañanas, pero al salir a la calle hoy… sí, todo es diferente. Es muy temprano. Y muy distinto. La gente va con mucha prisa. Todo se mueve muy rápido. Hasta las calles. O quizá soy yo, que tengo frío. Las personas se cruzan, se chocan. O quizá soy yo, que tengo frío.

miércoles, 18 de enero de 2012

Ebriedad despierta

Sigues bailando al son de palabras desnudas
No has sabido perder y ahora no te encuentras.
Una locura, una ebriedad traslucida
Como pasos en la noche engañando un nombre.

Escribo con agonía en esta angustia que amo
La echaba de menos, las horas de vigilia por el desgarro
Los cuerpos mordiéndose a sí mismos
No es posible encontrar algo.

No entiendes la soledad.
Te condeno por ello.
Me recorre cada parcela de mí una ira caliente
Una rabia pegajosa que provocas al aparecer aunque no te vea
Cada sitio que recorres deja un halo tras de ti
Me causas una repulsión parecida a las hojas de invierno.

La locura viene a mí como la amante deseada,
Mujer ansiada para jugar, para morder, para devorar, para dejar los ojos en blanco
Todo en blanco, tú lo has pintado de blanco
Yo solo puedo escribir escribir escribir
Y odiarte. No. No te odio. Amo muchas cosas.

Ahora empieza, no quiero llegar más allá
El extremo donde todo se junta, imposible
Difuminar todos los sentimientos en una mezcla viscosa verde azulada
Arrancar de raíz la sangre, la llama
No quiero seguir más con estas cosas.
Voy más, todavía más al fondo.
Ya no sé mirar en un espejo.

Algo roto. Y tú con la mirada destrozada
No puedes clavarme un cristal que no es mío.
Me hieres con tu querer a ciegas
No sabes nada de mí
No sabes nada.

Realizar experimentos con el vino a la luz de la noche somnolienta, luna llena.

De la época de serpientes

Hoy te quiero.

Mañana a esta hora jugaré con otro cuerpo.

Nocturno de Chopin

"Aparecía con esa actitud suya divertida, condescendiente, de o lo tomas o lo dejas, y, claro está, uno siempre lo tomaba"
Graham Greene

Romperás el absurdo de un compromiso sin vida
cuando las fuerzas se te extingan por los brazos

entonces, mi llamada descrita por siempre
será escuchada y vendrás como vienes
con ese aroma de hogar que te envuelve al principio
anunciando tu obviedad destructora

tengo melancolía en el alma y tú eres mi casa

una casa que siempre se acaba derrumbando

empezamos a construirla por el tejado

eso fue hace mucho, ahora hace soledad
y ganas del abrazo de quien siempre vuelve

quisiera pensar que esta distancia se acabará cerrando
como se cierran dos cuerpos y dos bocas y una sola

no has de repetir la historia que hemos leído,
la que nos consume y nos envuelve con odio

no hay amor ya

ahora solo quedan las ganas de los cuerpos.

Vuelve y vete. Eso es todo.

Realismo

El absurdo intento de arreglar lo que no se puede.

Que todo está devastado y mañana aflorará un campo de lirios muertos en el corazón de cada cosa.

lunes, 16 de enero de 2012

Para ti

A mi chico

Me has quitado algo,
has robado lo que quedaba de mí

como un viento ligero vas viniendo sin remedio
y se vuela el pelo, y la tristeza, y el hueco

quisiera cerrar los ojos y que todo fuese
que todo, simplemente, fuese.

Un poco más al norte

De una niebla demasiado espesa
van surgiendo las gotas que me llevan a ti
a la soledad que representas,
a toda la ausencia que tú eres.

No te echo de menos,
el reto ha sido amar a una sombra
ahora te odio sin mirarte.

Quisiera que desaparecieses como si nunca hubieses sido.

De una niebla demasiado densa
vas apareciendo por un momento en mi recuerdo

qué poco te dejo salir
qué poco asomar la cabeza

tan solo para los minutos cansados que se apoderan.

Me he perdido entre la niebla
no te veré nunca más

y eso me gusta.

Te reto

Va sonando un poco más tu ausencia...

si me buscas me encuentras.

domingo, 15 de enero de 2012

Autorretrato

Lucho contra la soledad
en esta hora de muerte silencio
pero la amo YO la amo
no puedo mancharme las manos de esta sangre
quisiera pararme pero es muy tarde, mucho
lucho contra lo que no se puede
ahora empiezan tus palabras y no sé si detenerlas

pararlas es parar el último recurso de ser amada por una sombra

Lucho contra la herida
en la base hay fisuras que supuran
no se puede coser algo roto
no encaja y se rompe y se devasta a sí mismo

te vas plegando sobre ti en mi memoria
amenazas con volver
solo quiero tus labios aquí, en este intstante
pero luego vete antes de que te hiele y te rompa

se ha instalado la hiel en mi lengua
es agradable
me gusta morder las cosas que nadie más sabe
lo que ningún ser humano soportaría

naturaleza muerta, alas rotas, camino quebrado
espejo sin reflejo, sangre caliente, herida insana
entrañas de desgarro, viva muerte, sueño de ciegos
mundo dolorido por encuentros, voces amenazando suicidios

hablo de mí, naturalmente.

Del círculo impulsivo

A mi vida, a mi yo, a mi todo

Del ambiente ufano de un todo es posible
he querido librarme de ti, de tu recuerdo
de tu andar por la vida con siete sonrisas
de tu peca en la oreja derecha, y de todo
y de tanto.

Y ahora atravieso la puerta de esta sala
que huele a ti, que sabe a tus dientes y a tu lengua
podría dar la vuelta y huir de tu recuerdo

pero dejo que entres en mi mente como entrabas en mi cuerpo.

Ah, mi vida, mi yo, mi todo
hace tanto y cuanto que no te escribo por todos estos nombres
solo por odio
pero esta noche la melancolía me atrapa
como el musgo consumido en tus manos

como la voz de la Única posible,
de Ti, de Todo.

Te he amado tanto que el resto de mi amor ha sido poco
ha sido solo
un intento de desterrar este viejo y manoseado amor
el nuestro

sentimiento tan lejano

tan lejano.

Mi vida, mi yo, mi todo
dejaste de ser todas estas cosas
ahora es la nada, el vacío, la palabra
pero por hoy, en esta noche
por esta hora tan solo
te dejo que lo seas
y recuerdo el escribirte

ya olvidado.

Te describo en el lenguaje
no sé ya si me lees
pero quiero saberlo
pero quiero saberte

que hoy escribo para que leas que te quiero
y ya no, y nunca es como antes.

No sé ya si te permito
seguir leyendo en mi mirada
no dejarme hundir la cabeza
ni abandonarme hacia mi nada

has estado fuera demasiado tiempo
y sigues tan lejos

mi amada extranjera
te conozco como si jamás te conociera.

Ahora entiendo el huir,
el navegar hacia el mar adentro
en una carrera lejos de la orilla
que era yo

pero no soy más arena

ahora soy agua,
como tú,
ahora soy ola que sube y que baja
ahora soy espuma que se disuelve
y desaparece
ahora soy nada

¡y tú eres orilla!

no puedo atrapar la arena entre los dedos.

Del ambiente ufano de un todo es posible
te ríes de mí
sonríes con ese amplio dibujo de tus labios
cuando descubres lo que sucede en mi cabeza

pero no es todos los días.

Si apareces hoy, en este instante
mi corazón que solo es mío será tuyo

Si vienes dentro de una hora
mi cuerpo que es de todas será tuyo

Si me buscas en cualquier minuto
recibe el abrazo de unos brazos amigos

y mi cariño inmenso.

Consejo de emboscada

A Yolanda Remiro

Resurges de ti misma
como del dolor cansado de toda cosa.
Quisieras volver si hubiese algo

si hay algo

y no lo hay
o nadie sabe si existe todavía

podrías seguir devorándote a ti misma

anclada en lo que no se mira de frente.

Libera tu mirada hecha de agua.

Todavía haces temblar a otras miradas.

Incomprensión de madrugada

Qué fuego aquí en las entrañas por un nombre
un triste nombre hablando de otro nombre.

Si nunca te he querido de verdad.

Qué celos más irracionales.

Campo primitivo

A mi desconocida

De dos ojos mares la tristeza insoportable
de un alma inmunda que todo lo puede
que nada lo sabe

y las gotas saladas que ruedan en privado
como queriendo liberar... algo.

Quisiera aliviar un dolor,
saber el motivo de los centros
lo más hondo de las cosas
y arrancarlo
todo.

De mis besos como fármaco resurge
y apaga el fuego elemental.

Chasquido en lila azulado

Tengo un agujero en el centro
como la uva aterida por el frío,
puedo continuar parando en estaciones vacías
al calor de un momento de aliento inverosímil

como una ladrona buscando el gemido sin nombre
puedo seguir reptando en lo más bajo hasta encontrarme

para huir de mí

lanzar el grito al vacío de los cuerpos desnudos
volver a los cuerpos, a los recovecos sin descanso
hacer una pausa en el camino de cabellos errantes
distintos, seguir abriendo paso a lengüetazos

mira estos ojos henchidos de sangre
el espejo empieza a hacer justicia

un lamento, y maldiciones similares
ahogando en el silencio el lenguaje amado

la ambigüedad de las palabras
nadie más sufre por estas contorsiones

como la curva de Praxíteles aparecida en el arte
me tuerzo como un junco hacia el viento
me dejo hacer
me dejo llevar
me dejo dejar

y que mañana sea otro día de revelaciones
que aparezcas siempre.

Una noche en el teatro

-Ya es noche cerrada

-Ya lo vemos...

-Fue como ésta, la noche...

-Sí

-Era ya algo más tarde...

-Sí

-El mal aire traidor andaba aún por el campo...

-Perdido en los olivos...

-Sí

-¿Dónde andará aquel aire?
-¡Aquel mal aire traidor!

-No sé...

-¡Habrá llegado al mar!

-Atravesando criaturas...

-¡Para que una se raje como una granada! ¡Parir para que el aire se lleve lo parido, mal castigo te espere!

-¡Si la vena de agua que mana gota a gota sobre el charco pudiera haber ahogado aquel mal aire!



Camilo José Cela, La familia de Pascual Duarte.





A Belen Sieso



Llenar de palabras los gestos
y de gestos las palabras.

He aquí la proeza.

Mirarte en tu silueta,
en la oscuridad de una butaca pequeña
y admirar tu presencia silenciosa
tu atención inevitable hacia el abismo
y acoger tu compañía sincera.

Respirarse lentamente hasta encontrarse en el espacio,
compartir sin pretenderlo el mismo halo,
la misma quietud, la idéntica inquietud que nos acoge

al recoger las palabras unidas de un genio del lenguaje.

Así es tu amistad tranquila.

sábado, 14 de enero de 2012

Retrospección del placer

Mudo de piel todos los días
no me reconozcas

quien no me conoce

conocer lo desconocido
en un campo cerrado lleno de lirios

como la luna ensangrentada que brota de mañana
a la tierna luz del alba, como ella sola, como la Única.

Perder el sentido de las horas
y el clamor oscuro de tus piernas en mis piernas
de tu agua en mi agua, de tu lengua, de tu marcha.

Quisieras volver sin saber como
o sabiendo como no atreverte a hacerlo

mira el camino, conduce hasta mí

advierte
que puedes irte por donde has venido

no quiero nada más de ti
que tu aliento entrecortado en mis orejas.

Obviedad inevitable

La llamada de tu impulso me apremia a que te encuentre
lucho contra los instintos más bajos
los más primarios que me están comiendo como víboras.

Correr a tu encuentro como si se me cayesen las piernas
y no decir nada, algo me empuja hacia ti
siempre siempre siempre

luchar contra lo nunca escrito que me arrastra hasta el abismo de ti

no quiero oponerme ya más hacia estas cosas
estoy cansada
retrasar este encuentro abocado a terminar como siempre empieza

no quiero luchar más contra ti

ir, dirigirme hacia tu centro, por esta fuerza que se me come
que me supera, que me arroja como si no hubiese más pechos

quiero morderte en este arranque incontrolado
y no frenarlo

salgo a la calle

buscarte
encontrarte

fundirme en tu abrazo desnudo como si fuera el primero
gemido de noche

llamo:

abre.

viernes, 13 de enero de 2012

Profundidades

De la mano de quien nunca llama
he vivido días animales

como una serpiente inmunda

fingiendo beber el humo del tabaco espeso
y el líquido del amor oxidado
que no vendrá a mí más,
nunca más

por vez primera.

Del brazo absorto de quien roba todo
he sentido cosas animales

un velo, una llamada en la noche
al contacto herrumbroso de unos besos desagradables

que me alejan de mí
y por eso amo

amo tanto no pensar en mí
como traicionarme conmigo

un hilo, una sed de ebriedad
de dar vueltas

amo lo que no se ha de pensar en un instante

lo lascivo de una piedra abriéndose en el agua.

De lo más bajo

Vaciarse de todo contenido,
y de toda sílaba,
y palabra,

y de todos los ojos del mundo

para no ser vigilada por quien nunca mira.

Y besar muchas bocas
como si tuviese identidades distintas

no este nombre
y esta sílaba
y esta palabra

y estos ojos

que me limitan

están manchados
por una historia demasiado oscura

y reptar en busca de mujeres desnudas.

domingo, 8 de enero de 2012

Mujer fatal

"Te daré lo que pueda. No es mucho. No te amaré: te conozco demasiado."
J.P. Sartre



Dos ojos forzados como la soledad.

Pudiera seguir recogiéndome a mí misma.

Se llenan de agua.

Pareces un nudo atado a una piedra.
tiras de mí
hacia abajo,

por supuesto

es tu recuerdo de lo que nunca has sido

Se esclarecen.

Puedo volver
YO
a mi origen
pero perdería la O por el camino


queda la
Y, Y, Y....

sucesión infinita

así eres.

Vuelven a inundarse de sal.

No has parado ni a comerte a ti misma
pero yo sí tengo hambre.

Es un largo trayecto,
no puedo poder lo que ya hay

no repetiré lo que he hecho
ni empezaré algo nuevo

devastarse poco a poco en las pupilas
como perderse en una habitación pequeña

pequeñísima

como tú

pero ocupas mucho en mi cabeza

me robas el tiempo

Se enjugan.

¿y ahora qué?

No has pensado nada igual que siempre.
Quieres hacer sin deshacer ni atar nada
pero ahorcas con tu cuerda de niña de comba

Se lloran, como si rodasen.

voltear el jugo exprimido
no entiendes todavía, estás tan fuera
envidio los exteriores
son muy abiertos
tienen mucho aire
y mucha luz

pero tú te ahogas

Cesan, están rojos.

no quisiera importunar tu caos
desordenar lo desordenado de ti
tan bien expuesto en tus manos
ah, tus ideas como siempre bailando
a un son demasiado rápido para el mundo
y lento para mí

eres compleja,
y me gusta,
por eso te dejo ir

no me importa
y el esfuerzo es sinsentido
y sin sentirlo

volverás
o lo haré yo
en un camino que diverge siempre hacia el encuentro

nos hemos salido del círculo

formamos una figura amorfa
indescriptible a alguien como yo

Están secos.

me gusta enredar con el silencio
quiero cogerlo todo el tiempo
pero no como aquí
sino en Argentina

ahora empiezas a comprender lo lejos

envidio el interior
es tan oscuro

pero en mí es brillante

Se vuelven hacia sí
Dos ojos forzados como la soledad

Mañana serán ciegos en un mundo de tuertos.

Año nuevo, vida nueva

Ni jirafas ni leones.
Es tiempo de serpientes
de sangre fría
que se arrastran por el suelo
como señal distintiva
y sacan la lengua
y ahogan
y se van sin hacer ruido

a por otra momentánea compañía.

Sin pena

Quisiera pensar que no has dejado de hablar,
que sólo enmudeces un poco las palabras.

Todavía me cuesta reconocerte en ti.

Has humedecido mucho,
hay algo en mí que no puede perdonarte.

Pero quisiera pensar que sigues hablando,
aquí,
en la madrugada de desvelos siempre tuya.

No sé cómo decir,
no sé si se puede decir
como si algo se agarrase fuerte por no mirar más,
por no cerrar los ojos.

Y cuántas cosas que jamás se entienden.

VII

Has encantado a la serpiente que soy.

viernes, 6 de enero de 2012

Traspiés de manos

Ahora las palabras se destrozan un poco
tampoco mucho
se quedan como inconscientes,
o medio muertas.

Tal vez podría seguir esperando.
pero no quiero.

Me has abierto la puerta
y ves en mi rostro algo que no estaba.
Tú tampoco estás donde antes.
Me temes y eso me gusta,
prefiero la soledad por miedo que por odio.

Has puesto el límite,
pero las líneas en mí están para ser transgredidas.

Doy un paso,
o dos.

Quisiera mantenerme en el mundo
sin pertenecer a él.

Ahora alguien debería empezar,
pero solo hay miradas.

Desgarras el silencio.

Ahora las palabras se destrozan un poco.
Se mueren.

miércoles, 4 de enero de 2012

Extracción de tu ternura

A Blanca Moreno

Escribir
que partió un barco llevándote
en la noche eterna de la infancia negra.

Como principio del dolor de toda cosa.

Un ávido abismo se extiende demasiado tiempo.
Me va desfigurando el rostro.
Va haciendo obvio lo opaco de la vida
llamando cerca a la soledad que se instaura bajo mis pies.

Resurges como lo bueno del tiempo.
Ya somos sombras de la sombra que fuimos
en el sitio donde los extremos se juntan
donde las palabras se arrojan
sobre la confidencia de una cerveza vacía

me miras como si no te hubieras ido.

Extraes de tu ausencia todo lo bueno
y bebemos el jugo del encuentro infinito.

Y por favor
Que te quedes siempre.

Duración

Todo mi ser se concentra sobre sí mismo,
Se reúne en ese espacio pequeño que soy yo
Para mostrarte lo que no se ve a simple vista.

Todo mi ser se esfuerza en encontrarte
Te ha perseguido demasiado tiempo
Con una sensación de abandono en la mirada.

Extraes de mí lo que he dejado de ser.

Todo mi ser se arriesga a sí mismo
Como si no hubiese motivo mañana si no vienes.

martes, 3 de enero de 2012

Martes de Carnaval

Ahora aparece una nueva mirada,
La que ha estado siempre.
Podría fingir que no sé todas estas cosas.
Es fácil querer si no se conoce.

Tú no me conoces

Por eso me quieres.

Ahora aparece un nuevo sentido
Y me alejo de ti,
Y huyo del engaño.
No puede faltar el aire a los dos cuerpos.

Quisiera pensar que no hay nada.

Más delirios al vacío

La opacidad se desvela en mí como un cúmulo de flores muertas. Quisiera volver la mirada hacia mis ojos, reconstruir la historia, reinventar la historia escrita por la imaginación, no el recuerdo. La tela de mi piel se va cayendo, y no podría recogerla ya del suelo. Quedo al descubierto. El poema me hace permanecer desnuda, y no encuentro la razón de taparme porque estoy sola. Ni aunque me mirasen dos ojos fijamente cubriría mi sexo desvelado. Quisiera pensar que no hay. Ahora la luz corre en sus engaños mojados, está húmeda y me recorre como si quisiera iluminarme toda. Podría volver a empezar si naciese de nuevo. Todo queremos volver al útero materno. Pero el mío estaba compartido. Desde el principio supe que mi condena era absoluta. Cuánta soledad respiro que yo misma he buscado. Ahora me embauca un poco el corazón. Todos tenemos heridas de guerra. Pero a veces no basta. Escribimos lo que queremos oír de los demás. Los demás… quién sabe qué es eso. Puedo seguir preguntando por mi ser toda esta noche. La oscuridad se extiende sobre este pueblo desconocido. Los que se han ido se han quedado aquí, y ahora solo puedo evocar un rostro que se va perdiendo en la memoria. El sentimiento no se desgasta como esas facciones. Sigues doliéndome aunque ya no te recuerde. Escojo las palabras sin cogerlas con las manos, vienen a mí, me piden ser sacadas a esta luz que me recorre. Pero nadie más las verá nunca. Podría seguir tantas cosas. Quisiera ser feliz, solo a ratos. Quisiera no querer nada. Algo me oprime aquí, será la verdad descontrolada. El problema de arrancar el lirio es que no puedes volver a dejarlo. Ahora lo tengo en la mano. Te has arriesgado y te has dirigido a esta ausente. Ya no es como antes. Ahora me desvelo por mí, por ti no pierdo el sueño. Te espero. Creo que puedo volver a robarte el aliento, no el corazón. Eso es todo. A lo lejos nada. Lo lejano soy yo. No sé por dónde seguir esta historia sin nombre. Muchos han pasado por mi vida sin mirarme. Ahora me miro a un espejo roto, me desdoblo en mí misma. Soy capaz de todo y admiro el suicidio. Perderse en el laberinto del amor. Podría hablar sobre todas estas cosas. Pero no voy a hacerlo. Ni siquiera pronuncio tu nombre en voz alta. Solo un nombre. Tu rostro y tu cara. A veces huele a esa transparencia de todo lo divino. La deidad estará cerca, pero no creo en ella. El ámbito eidético es demasiado para mí. Me quedo aquí, tocando las palabras. Amo muchas cosas. En el silencio de la noche un grito desgarra la soledad. Es un cuerpo cogiéndome de forma argentina. Pero no tiene cara. Se irá con el alba.
La opacidad de esta instancia creadora me impide evocarte. Quisiera pensar que estás pensando en mí. Es un tiempo de tregua que te has tomado para revivir lo que está muerto. Tu anhelo por los milagros. Tu esfuerzo por lo perdido. Todo lo que yo amo. Podría no confesar estas cosas, pero sé que las sabes. Nada ha cambiado pero no me reconozco. La locura ha cambiado mucho mi rostro, desencajado. Y yo te adoro y te deseo. En verdad ya no es a ti. Pero lo único que no se han devastado son los recuerdos, y yo los amo. Ir arrasando todo como un acto heroico. No entiendo por qué el fanatismo de la uva. El jugo se exprime. Lo que importa es el vino. Embriágate de mis sonidos más audaces. Sabes cómo soy. Un movimiento ávido bastará para llenar el espacio de revelaciones.
No sé qué escribir pero quiero escribir. Si el poema no tiene destino. Me embarga la razón un sentimiento traicionero. Pensar que no estás pudiendo. Ya el recuerdo. Estás tan cerca que dueles. Pero te volverás a ir. Has trazado tu propia huida con elegancia. No juzgo. Solo me río en el hombro de desconocidas. Podría seguir llorando a carcajadas. No me importas. Pierdo el tiempo de forma inimaginable por lo que no es importante. Muchos meses besando los mismos labios. Ahora todas las bocas posibles. Luego nada. Solo muerte. Voy perdiendo el color de mis ojos, es agradable. Cegarse con mucha luz. Yo tengo la verdad pero nadie lo entiende. El estigma que me atraviesa acompaña todo lo que escribo. Quisiera pensar que hay más, pero lo dudo. En una pantalla he visto al doble de ti, tú, que estás muerta, y me has hablado. Las voces se van tejiendo a finos hilos. Derramar todas las virtudes en aras de algo más bajo. Ésa es la proeza. Poder materializarse como si solo fuésemos cuerpo. Ven pues a jugar con el mío. No hay tacto suficiente para leer esto. El recorrido es tan vasto que muchos abandonarán. No importa. Ha dejado de importar hace mucho cualquier cosa. Me han arrojado muchas palabras que no tienen sentido. Solo yo sé ver el vacío del lenguaje. Poca gente lo sabe llenar. Muchos ya están muertos. Yo tardaré poco. Y el poema perderá todo su sentido. Le queda poca vida a las palabras. No es por estrujar mi cabeza hasta que sangre, es vaciar de toda palabra fabricada antes del amanecer. Produzco nuevas largo tiempo. Es preciso vaciarse de todo contenido, solo a veces. Quedarse en blanco. Hacerse agua. Fundirse. Desaparecer. Morir. Morir respirando. Como un lirio blanco arrancado. Tú me regalaste flores. Querías cubrir una ausencia que todavía me delira. Me da latigazos. Tengo demasiadas heridas abiertas. Pero como no sé cerrarlas les echo sal. Sé que ya no entiendes cuando escribo. Quien podría entenderme ya no existe. No es cuestión de sabiduría, es valor velado. Vuelvo a mi piel descubierta. Podría besar cada parcela plegada sobre sí. Desterritorializar todo terreno conquistado, replegarme sobre mí. Evacuar. Retirada. Como dos cuerpos al dejar de amarse. Qué distinto es no retirarse nunca del otro cuerpo. Sabes que tú y yo no nos hemos ido nunca aunque nos hemos ido. Y eso te asusta. A mí no me asusta nada. He muerto demasiadas veces. Quisiera pensar que vendrás mañana. Pero esta noche se extiende como la Única. Mañana a esta hora, nada. Devolver el color de las cosas a su centro, extrayendo el fulgor central el papel pintado. Antes he matado, no ha habido pena dentro de mí. Yo me he acostado con alguien que ha llorado por un insecto. No hay límite para la sensibilidad. Ni para las lágrimas. Mucho se extiende esta historia que no hay. No puedo parar de escribir lo inefable. La angustia va carcomiendo las paredes del muro de piedra. Se va derruyendo el castillo. Lo tiramos abajo. Hay que inventar otra cosa. Una palabra, un término. Algo, algo. Una pequeña gota que me vaya llevando. Las cosas necesarias son absurdas. Si el caos arremete no habré de impedirlo. Me fundo con él. Me acuesto con él. Que gima en el vórtice de la incoherencia más absoluta.

lunes, 2 de enero de 2012

Tristeza

Entra el año
como quien entra por la puerta un martes por la tarde

Turiaso amargo

Se abre este pueblo ante la noche
y paseo por sus calles como mi laberinto.
Recorrer el humo de la mente aproximarse
hacia mi caos perfecto de precipitaciones.
Llueve. Pero no moja.
Como las lágrimas.

Te reto a estar entornado.
No te atreves a amar a la ausente.

Este pueblo me consume el rostro
y no he de reconocerme en lo que vivo.

Las calles están tan solas como mi amor.
Sé que ayer alguien visitó tu cuerpo
pero los ojos no se han separado.
Podría tocarte muchas veces
cuando partiste no era tarde.
Ahora hay un ruido de hojas secas
chocando con mi dualismo.
De noche, de negro, de sombra.
No has pensado todavía en rescatarte.
Salvar mucho de sí ante el naufragio
como salir por la puerta sin hablar.
El lenguaje se va haciendo a sí mismo.
Dar rienda suelta a tu sexo.
Deseo que se sumerge
los brazos están para remar.
Saca a flote lo que existe.

De este pueblo muerto vives
me pregunto el modo de las cosas sencillas
porque el poema no absorbe,
no deja de dejarse.
Llevar el extremo al centro
y pulverizarse las manos.
Los grandes han hablado.
Aquella voz la dejé atrás.
Las calles de este pueblo me embrutecen
la rabia florece antes del alba.
Quisiera beberme el rocío de tus pies
y no despertar en tus pechos ni en los míos.
Voy comiéndote, yo no amo a nadie
por eso mi lenguaje no tiene destino.
Mi lengua, tu concha
el corazón dolorido.
No hay motivo para esto
el dolor subyace como motor de toda cosa
dime tú si es razonable temer a todo
para que el dolor se vuelva imprescindible.

Qué hago en esta sala.
Qué ha de curarse de mí.
Mejor valoro que mejoro
y dejo en lo oscuro de mí
que mi enfermedad me devore.
No hay mucho que buscar
es un pueblo sin nombre
pero entonces
unas campanas me despiertan
de mi sueño nunca dormido
y he de leer mi poema
y no habré de decirlo.
La catedral estaba ahí
contemplando mi equilibrio.

El pueblo es una ciudad.

Me pierdo en esta sala de médicos
que nunca sabrán nada.
Para ti las pastillas que atontan la locura:
yo la quiero en vena.

Sombrereros

Si se vuela el sombrero
corre tras él.
Cuando ruede por el agua
y tú andes
podrías volver, podrías volver

a buscarme

o a lo que quieras.

Contestación a Sombrero

Vas detrás de un sombrero.
Quisieras más luz.
El valor está en la copa.
Pensar que puedo acompañarte
y devorarnos la una a la otra
en un cántico áspero
lleno de revelaciones.

A escondidas

Guantes
para hacer las cosas
sin dejar marca.

Impaciencia

Caminar hacia tus piernas
como un paseo
por el desierto sin agua.

Mi eterna olvidada

He amado hace mucho
pero ya no recuerdo cómo se hace.
Creo que entraba un dedo
y luego la boca se iba abriendo.

Ahora amo mucho las palabras.
Hay que cerrar la mano
y andar descalza.

Vuelta y reverso

Me han dicho que te han visto
pero no sabes volver la mirada hacia tus ojos.
Sigues como siempre.

Patéticamente niña
Sinfónicamente amante.

Regresiones de lila

Volver poco a poco a mis orígenes.
Es un viaje inevitable.
Ir para volver
en extensiones de tierra reducidas,
de tiempo amontonado.
Ojalá pudiese escribir que esto no existe.
Nada calma ya los colores reinventados de la noche.

Provocaciones

Siempre tienes un problema al imaginarme.
Puedes hacerlo sin ropa.
Yo me voy comiendo los ojos
para ver con detalle.
Me ha mordido algo por dentro
me encantaría pensar que no hay
Pronto el lenguaje se confunde
y no existe más un afuera.
Todo lo que necesito para definirme
he de buscarlo en la nada que soy.

Otra vez tú

No por perder la cabeza,
solo tomar un seguro de vida.
Voy chupando conchas en el mar sin agua.
Quisiera confesar que me he perdido
pero sé bien dónde estoy:

en el lugar donde lo ávido
se junta con tu abismo de mujer fatal.

De mis pasos solteros

No hay nada como respirar
sabiendo que no queda aire.
Ahora una mujer de rojo fuma.
Es la mujer que no tengo.
Zapatos de tacón, importancia aguda.
Me echa el humo a la cara
y recorre orgasmos no experimentados.

Medievales

Si piensas en las palabras
que dices sin elegir
puedes comprobar lo falsas que son.
Es verdad que te arrepientes
como cada día.
Pero a mí se me hace fuego el alba
y se me quema en una caza de brujas.

Arder en agua

Sombra va viniendo sin remedio.
Podría fingir un poco.
Ahora el poema se va agotando.
Un jardín se extiende en mis nudillos.
Quiero golpear fuerte a lo que no se entiende.
Sé que has pasado por aquí
haciendo estragos,
dejando un rastro quemado.
El fuego que provocas es el campo que siembro.
Has hecho mucho daño.

De los veinte

Es mejor que te retires.
Rectificar no es de sabios
pero nadie es un sabio.
Una barba crece sobre una frente
queriendo darse importancia
pero ya ha pasado de moda:
ahora se lleva enseñar la cabeza
para luego perderla.

Supresión de existencias

No va a haber segundos suficientes
para explicarte cómo respirar.
Las palabras toman aire.
Tú bebes un poco de embriaguez desnuda
y no queda tiempo para hacer el amor.

Mi lascivia callada

No ha pasado tanto tiempo
pero algo es algo.
Tu voz vuelve a hablarme
como si no se hubiese ido.
Podría seguir lamentando estas cosas
pero prefiero follar con el silencio
en una cama de letras.

Alejandría

Llevar el agotamiento
hasta que me pesen los ojos
en un movimiento más rápido que el suicidio.
Podría desvelar la venda de mi impensado
justo a tiempo.

Embriagar de todo aroma la locura amarga.

Fusilamientos

Puede que no haya mucho,
pero siempre acontece
un golpe de suerte
de vez en cuando.

Y las palabras salen
en fila a su exterminio incontrolado.

De lo oculto

Va cayendo la soledad a principios de la tarde.
Quisiera no ser yo a ratos
para ser alguien.
Con las palabras me han ido ocultando
y ahora aunque me busquen
no me encontrarán.

Nadie se esfuerza.