lunes, 31 de diciembre de 2012

Del 2012

Ingenuidad se despierta,
después de dormir muchas horas
de no descansar en ninguna

agitación de imágenes en su alocada cabeza.

Ingenuidad se despierta,
abriendo los ojos al mundo
recordando que hoy, en este día,
acaba uno

se atreve a sonreír un poco

pero luego todo se desvanece
se va diluyendo bajo el aire

y lo recuerda:

no es más que otra noche que anuncia otro día
como si veinticuatro horas pudiesen cambiar una vida...

las grandes mentiras.

Ingenuidad se levanta
de una cama que, sin remedio, se le ha quedado fría

se sacude la maleza que le ha crecido el corazón

producto de las nocturnas pesadillas.

Escucha en el silencio de la casa
el crujido acompasado del pasar del tiempo.

Ingenuidad se decide a abalanzarse
sin más preámbulo delante de un espejo

ve su rostro demacrado y piensa
que la ausencia quizá le envejece

que ya está muy vieja.

Como cada absurdo treinta y uno de diciembre
a lo largo de todos los días
evalúa el tiempo transcurrido
y piensa:

este ha sido el año más jodidamente feliz de mi vida.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Perdiendo

Tengo un agujero en el pecho,
tengo entre los dientes un fuego abrasador

me está consumiendo

me estás consumiendo.

Tengo entre las manos una impotencia
que habré de ver estallar por los aires

una esperanza siempre muerta.

Y aunque expulse todas las sombras de mi mente
para poder decir que sigo viva, luchando, en la guerra...

miro a mi lado y tú ya no estás en la trinchera.


martes, 25 de diciembre de 2012

Descifrar la sombra que soy


Si yo me acerco
a mirar y a pensar
es por tu rostro
callado entre el tumulto de la gente hallada.

Si yo enmudezco de repente,
no hay señal de que mi Ser exista,
ni de que vuelva a nuestra casa:

yo estoy pensando en ti hasta desangrarme
yo imploro que vengas en la madrugada ausente.

Si ves mis ojos
destrozados y abatidos
mi lengua  olvidada
sin que salgan palabras:

yo estoy diciendo que estoy luchando.
yo estoy gritando que no me rindo.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Sin nombre

Tengo unas ganas asquerosas de vomitar,
tengo unas náuseas de dolor insoportable.

Tengo la angustiosa inmensidad por dentro

me mordisqueo lentamente el cuello
para desgarrarme entre la sangre vena a vena

me corto de forma inefable los dedos

ya solo puedo escribir

me sorprenderá la muerte en esta postura encogida
dedicada eternamente a las palabras

verá mis ojos vacíos y entenderá
que es la hora de ir
que es tiempo de llevarme.

Tengo unas ganas asquerosas de vomitar
de decir
todo lo que llevo dentro
lo que me está matando y lo que sabe a nada

se ha oscurecido todo de repente

he perdido la noción de luz
de vida

de aire de rosa de espuma

voy a tientas por mi inmensidad desierta

el suelo está encharcado

el suelo está muerto

como yo
como estas ojeras deprimentes que no saben dormir

tú me enseñaste a dormir
ahora lo he olvidado

la cama está fría y el sueño no viene

la manta está tibia y tú ya no vienes.

¡Pero yo me quedo anclada aquí,
así,
enamorada y esperándote!

por si hay alguna posibilidad
de que te acerques a esta sombra,
angustiada y temblorosa,
y le digas que le quieres.
Como no queda justicia
deambular por la muerte
perdiendo fragmentos de mi cuerpo por el camino
nadie me echará de menos

todo ha cambiado en poco tiempo
y ahora no sé quién soy
el frío de la noche me consume
el frío de la noche juega con mis huesos

si no puedo coger ese tren
si no dejas que vaya

si ya no quieres verme volver

por qué estoy desgarrándome entre el dolor más profundo que existe:

por eso,
porque no vienes.

Sombra yo hasta el día de los días

domingo, 23 de diciembre de 2012

Angustiosa desolación

Quiero recogerme en mí hasta no existir
estoy bebiendo mi locura con los ojos cerrados
me he remangado los brazos y ahora ya no hay quien me pare
voy a perder la cabeza hasta tirar los pelos por la ventana
¡arráncamelos!
para ver si sigo viviendo
¡arrójamelos!
soy una piedra inerte y no siento nada
no siento nada no siento nada excepto esta angustia
excepto este dolor inclasificable
es agudo y está detrás de las orejas
me sangran los ojos henchidos de toda la mierda del mundo
me brotan llagas por la boca espumosa de rabia.

Voy a recogerme en mí hasta no poder respirar
voy a doblar mi Ser mutilado en trozos crudos
pintarme las ojeras con el mismo color a fracaso
vestirme mi cuerpo colmado de arañazos
¡desvestirmelo! aunque no quiera
¡forcejear con mi fuerza!

Me atáis entre todos de pies y manos
me tapais la boca para que no pueda gritar
para que no pueda escribir las palabras más verdaderas
lo único que importa

me oprimís entre todos en una conspiración lenta y espontánea
donde nunca más pueda volver a ver la luz
donde siempre dude de lo que lea aunque escriba lo que creo cierto

no podéis estar siempre persiguiendo a una sombra
no se puede apresar, a mí, la ausente

yo escaparé entre los lirios enterrados de lo que queda dentro

yo volveré a destruirme para vagar errando entre las esquinas del mundo...

quiero desaparecer entre mí misma para que nadie pueda verme
quiero que nadie me llame
quiero esta soledad
¡dejadme sola!

yo amaré para siempre el silencio

yo anhelare siempre el no volver
el no poder decir
-hola-
a cualquiera que pase a mi lado

no habrá sombra entre la sombra de mi sombra que escribo

solo mi incapacidad despierta para torturarme

solo mi no-poder

no tengo poder alguno para crucificar al fantasma.

Pero ya vuelve la locura errada
la locura helada que me mata en espirales lentas
en las madrugadas dulces del rocío insecable.

Yo antes amaba la noche
ahora se abalanza sobre mí
demasiado pronto
desde las seis de la tarde en mí ya es muy tarde
desde las seis que amanece en mí ya es de noche

en mí siempre noche cerrada
que me define
que me describe

traed ya la luna clara.

¡Pero que no!
¡Que me pliego entre mi misma para no existirme!

He bebido a puñados el dolor
he comido a sorbos todo lo que no se puede

las palabras indecibles son las que yo quiero para mí
ese sentimiento inarticulable
ese clamor en el pecho
esa avalancha de sudores férreos

ese barranco imperecedero de matices nunca negros.

Ahora dime tú
quién voy a ser yo
si me estoy plegando dentro de mí misma
y tú ya no estás al otro lado de mi espejo.

Apocalipsis

Destrucciones inconclusas en este paisaje devastado,
morder la llama de la lengua
del fuego en el campo arrasado

¡multiplica este sentimiento i-razonado!

hasta caer en el abismo inconsciente que se alterna
de un año a otro año
en el invierno que llega


Ahora todo
donde no queda nada

ni este aliento infatigable que se resta
a las fuerzas putrefactas que planean...

el fin del mundo va llegando

el fin del mundo llega.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Lealtad sobre piedra

El objeto sin nombre se me presenta
entre mi nostalgia más pura

recuerdo la última noche

pulvericé unos instantes mi lado más triste
apagué este fuego de rabia que tenía entre los dientes

me acerqué a tu piel desnuda,

pero no la toqué.

Aproximé mi rostro a tu espalda
y respiré el aire contenido entre tus pecas

un latido me recorrió disipándolo todo

un abrazo me inundó perdiéndome en todo.


Recuerdo un milímetro del espacio de tu cuerpo

y ya es suficiente para echarte de menos

entre mi nostalgia más pura.

La casa del lenguaje

He vuelto a la casa fría y húmeda del lenguaje
me recorre la lengua entre los dientes
contemplo mi alrededor
como un espacio familiar desconocido
hay algo distinto
han movido algún mueble.

He vuelto a la casa del lenguaje donde se escapa el tejado
las palabras se liberan en una danza voluptuosa que me consume

el poeta está encerrado en la libertad sin nombre

el poeta es esclavo de las palabras que lloran

¡deséchalas todas!

el poeta se queda con las que resuenan en este espacio
las que producen eco en lo más profundo de su alma.

Yo he vuelto sola por el camino de los ojos pesados
de la sal de labios mojados

el sendero indescriptible que separa el mundo de aquí
el universo de aquí
a ti de aquí

abriendo una brecha insalvable entre mi realidad y lo que hay

-pero no hay nada.

He vuelto a la casa del lenguaje
de la que nací cubierta de gelatinosos versos que no se conectan

y ahora trato de trazar coherencia
a mi vida y a mis palabras
a la flor aquí marchita
a una tarde de domingo
al mismo tiempo detenido

¡a todo!

quiero trazar una línea

pero me desvío por las curvas

y no aguanto más este silencio de las palabras fantasma

si es una casa quizá no es mi casa

si es un espacio quizá ya no hay trampas.

Solo devenir en verso para volver a construirme
solo ansiar que ya hayas vuelto cuando la oscuridad me deslumbre

solo desear que estés aquí y espantes el miedo

escaparnos sin quererlo de esta casa,
dejarla vacía.

Enfrentamiento con la palabra

Voy a escribir palabras hasta que me sangren los dedos,
voy a morderme hasta escuchar qué dice mi voz.

Esta sombra encogida entre la mesa será la Definitiva

¡Tú, Alejandra! Serás la Definitiva.

Voy a apropiarme del lenguaje hasta que el mundo enmudezca

voy a devorar los versos como único alimento

voy a follar con la O y con la G.

Y taparme con la manta de soledad que es mía
y tragarme todo el humo de mi cuerpo sin respirar.

Voy a escribir palabras hasta que me sangren los dedos
mis músculos atrofiados gritarán de dolor
mis extremidades moradas,

mis vísceras consumiéndose...,

mi corazón helado

todavía vivirá para ver a mis ojos desprenderse:

me pesan los ojos



viernes, 21 de diciembre de 2012

A mí misma


Me he escapado de la cárcel de silencio
y ahora me siento ante mí,
entre un espacio lleno de promesas,
libre de insectos.

Me río amargamente de los sueños
con la cara desencajada,
con el espacio infinito hacia el aliento

contemplo como salen cucarachas.

Las atrapo con las manos.
Quieren huir de mí.
Las encierro entre mis dedos,
las lamo.

Una luz sumida en el anonimato
se cuela entre las cortinas justo a tiempo
para contemplar como ese cuerpo crujiente
se mutila entre mis dientes:

hace un ruido escandaloso
entre la bruma ausencia de la noche
en esta casa que no se ya de quién es,

pero no es mía,

entre estas paredes que ya no me acogen,

entre platos sin fregar.

He de volver,
no puedo escaparme,

nunca me volatilizaré lo suficiente como para aniquilarme a mí misma.

Ya amo a una sombra

Comienzo de invierno


Se ha apagado la luz que se colaba entre la cocina

Ahora sí que no,
ahora no tengo nada.

Día 21.

Me recuerdo a los mayas.

La real despedida


He destrozado las palabras escritas anoche
en una madrugada más pesada que esta losa

que tengo entre la espalda
que no se de dónde ha salido
y que me empuja hacia abajo
aunque no haya motivo.

He destrozado las lágrimas y todo,

voy quedándome lentamente a oscuras

y solo quedan dos
palabras en esta ausencia para siempre tuya:

Te quiero.
Lo siento
Te quiero.

Soy muy feliz contigo.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

De mi guerra que ya comienza

Se me está quedando el frío helado
por tantos compromisos con la potencia irreal

se me está cruzando el cuerpo a nado
estirando las piernas y los brazos

cuando pienso que todo ha sido siempre teñido por sangre

la lucha interminable que ya comienza
¡agitad esas banderas!

soy antimilitarista
pero lucho desde mi trinchera

acepto las condiciones:

pasaré las noches en vela

martes, 27 de noviembre de 2012

Ridiculizando


Si pienso en la luna y en como mirarla
en atreverme a trascender
a algo más
a algo más
todo te exige algo mas

Que seas más de lo que nunca has sido.
Se me han vaciado los ojos
no hay contenido posible
no hay lugar mas remoto
que esta vacuidad eterna que está de mi lado
que me define
que se queda conmigo
que me abisma y me inunda

Y si no puedo sostenerla en el espejo descarnado de mi vientre abultado incomprensible.

domingo, 11 de noviembre de 2012

A mi desconocida eterna

Desconocida eterna
con heridas de guerra que lames
en las noches estelares y camuflas
los días que pasan entre el viento que se moja

no he querido tirar una bomba.

Desconocida inmune
no te he mirado a los ojos
por no ver en ellos mi rostro

mi yo pasado que sufre y se consume
mi yo triste y herido
abatido sangrante
odiado por mis mismas voces

no he querido apretar el gatillo

no he podido quitar mi camino
del que se ha cruzado con el tuyo
en tiempo que duele y que sube

rebotan las canciones
y pienso en tu impacto

observo las luces que retuercen
y pienso en mi estorbo
en la piedra que soy
para tu existencia impune

no he querido trazar esta guerra
no he querido velar tus fronteras

desconocida eterna

perdón por el daño:

lo haré siempre lo mejor que sepa.

Sexualidades

El lenguaje se me come la boca
eternamente mi batalla
con la creación poética que no acaba nunca
apuesta de infinitud nunca trascendente
mi ego se apoltrona
mi yo se aproxima entre la sílaba que se corre
en el orgasmo del poema.

martes, 6 de noviembre de 2012

Sobre el Tribunal


Igual es hoy un día para pensar: como todos los días. Pero hacer una reconstrucción de toda la deconstrucción ontológica sería... no, no sería nada. No se ha realizado una deconstrucción más allá del ámbito teórico. Mi ontología actual es que si beso a mi pareja en público, me miran, y a veces, me fulminan.
Los avances legales, las luchas ganadas con todas las muertes causadas por la enfermedad de la homofobia que hay detrás, son el aliento y la fuerza de seguir la lucha, nunca su meta, nunca su objetivo. Nadie ha marcado un fin en sí mismo.

Igual es hoy un día para felicitarnos: sí. Por la lucha. A las activistas. A colectivos. Y a cada existencia, a cada subjetividad abyecta que se des-vive cada día por intentar sobre-vivir a la estructura heterosexista, el patriarcado, la heteronorma.

Ya sabemos de qué va nuestra vida. Nosotras sabemos quién es el enemigo. Por qué luchamos. No luchamos por casarnos. Ni siquiera, en algunos casos como el mío, por reproducir un esquema heterosexual, un modelo de vida. Luchamos por vivir.
Hoy podemos casarnos: pero no nos dejan respirar.

Igual hoy es un día, al final, como todos los demás: pre-tolerar los discursos, deconstruir el pensamiento dominante, ir a los márgenes, encontrar no-lugares. Desnaturalizar lo naturalizado por la cultura. Decir sí quiero.

Deshabilitado

-Mi yo se ríe de mí
-¡Qué disparate!

-Mi yo se ríe de mí
-¡Qué novedad!

Si no dejas de darle motivos...

si no cesas de hablarle a tus hijos
los que han nacido muertos
los que no llegaron a ser

si no paras de pretender lo que no existe.

Busca la verdad en la basura

quiero decir

el pasado.

aquí solo hay supervivencia.

El nazismo sigue

De un volcán desactivado o de una roca montañosa
siempre intentando explotar
siempre intentando extraer
como las gentes que talan ese algo de lo que se muere

deseo profundamente,
no,
deseo frenéticamente
¡más!
deseo esquizofrénicamente
absorber todo legado o todo apartado atado
arraigado indisoluble a las mentes más profundas
como pinchar con una jeringuilla de placer
sin aire
y absorber
y beber

pero luego no soporto lo que está oculto
luego echo de menos lo que no sé

me enloquecen las maneras, los gestos, los secretos
las formas inmensas que no llegaré a conocer

lo quiero todo para llevarlo a cabo
lo anhelo siempre para ir a explotarlo

pero siempre a mi manera
pero solo a mi manera

sino: locura
sino sombra

entonces soy fascista.

Deseo repugnante de cielo cerrado

Deseo repentino, imperturbable, agudizado
de ser yo delante de un espejo opaco
me miran los ojos de mi yo ausente
de mi yo bastante y corrompido
esa existencia ajena a mi presencia incauta
impacta lentamente el tiempo en mi rostro impenetrable
no hay arrugas y mis facciones retroceden
pero se van cansando
se van agotando de una vida ante el espejo

ahora el espejo está roto

pero eso es mentira

desear que no lo fuera

que toda la verdad del mundo se contuviese en estos ojos

¿para qué?

para volverme loca
para renunciar a la racionalidad imperecedera del momento en tiempo

¡filosofía irracional!

y ahora un deseo repentino infecto de amor propio
al final sí tengo orgullo
al final es ése veneno que me hace siempre perderlo todo
quedarme a solas
quedarme sola

conmigo misma

con mi reflejo

no me soporto cuando pueden verme con los ojos abiertos

pero lo anhelo.


domingo, 4 de noviembre de 2012

Fragmentos de un discurso amoroso

Veo crecer figuras entre la espuma moribunda del vaso vacío

la noche, hoy, del frío que gime
se cuela interminable por los alrededores
de la nada, de tu cuerpo
de mis penosos movimientos en desorden

veo surgir figuras incandescentes entre palabras de agua
deshaces las letras entre tus dientes como masticarlas
y si no puedes
¡todo!
y si no puedes
¡nada!

devorar el mundo que se extiende más allá de tus ojos verdes
tragarlo lentamente con tu pupila marrón
tu aliento entrecortado entre mis dedos en la noche
una oscuridad más lenta que el suicidio

ahora la nada
inmensamente nada

pura

mirándonos de cerca

la eterna pregunta del Origen

existencialismo mensurable

empezar desde los pies.

Nos miramos en silencio

las calles están desiertas porque las hemos vaciado
hemos destruido nuestro alrededor hostil de maremoto
ahora no hay
ahora no.

Pones tú las bases:
yo nunca he sabido lo que es una existencia lineal
tú asientas el núcleo frente a mi caos que no tiene centro

y a partir de ahí

se puede construir

un espacio sobre otro espacio abierto...

pero la espuma ya crepita entre la jarra vacía

y unos pasos se divierten andando
potencia y acto

inconformista

Ya vuelven las figuras a la espuma que sube

Se materializa el mundo.

Nos miramos
tan largamente que nuestros ojos parecen uno

lo destruimos de nuevo con la lengua mojada.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Tu influjo

He conocido de forma incansable
a subjetividades que hablan mi mismo lenguaje

me quedo a tu lado:
será por mis genes.

Lugares

Hemos descendido de las nubes para contemplar la tierra estrellada y nuestros ojos sombríos, por un momento, maldecidos. Hemos talado indefectiblemente nuestro humor, el silencio espeso se revuelve, la soledad marchita se resuelve, extraordinariamente fría.

Y ahora voy hacia ti, por una carretera conocida en el agosto del verano, hacia una ciudad que ya es la mía. Y nos hemos encontrado al borde de un abismo intransitado. Soy la desahuciada de los conflictos en blanco, soy la boca de los colmillos chocando.

Y tú eres mi eterna salvadora del enfado irracional pausado. Y tú eres todo. Y yo, tanto.

Por las calles de Pamplona me has levantado la ciudad, mi eterno universo abatido por las fuerzas tensas,
y salimos despacito a pasear por la ciudad... con la mirada nunca a tientas.

Tú eres el suelo firme.
Mi fuego interno que no quema.

Anochece devuelto mi orgullo de tu brazo entre mi brazo.

Podría devorarte con la mirada... pero me moriría.

En la noche de los cuerpos chocando me desvela tu sonido a su antojo, y abro los ojos. En una habitación que solo ha sido tuya y pregunto a las paredes, cuando tenías seis años y todo estaba lleno de juguetes; cuando escondías los mecheros y tenías unos trece; las veces que habías llorado, las noches que no has llegado hasta las siete; alguna noche que has pasado en vela... (nunca)

Y vuelvo a cerrar los ojos en esta vida entre paredes.
Y vuelvo por las vías que recorrí de madrugada (cuando amanece).
Anochece:
me vuelvo a casa.

Mi hogar está en Tafalla,
pero solo hasta mañana.

Tri-s-teza

Te sangran las cicatrices en el espejo quemado
creías que ya no
creías que eran marrones
y estaban secas

pero tienen ese olor putrefacto de todo lo que está muerto

 mirar a los ojos a la mayor miseria del mundo

tú,
interminablemente tú,
danzando penosamente por la vida sin saber defenderte.

Te desenvuelves por los días peor que un rollo de papel

puedes hablar de lo más bajo
de lo más sucio
de lo más devastado.

Estás acabada inmensamente bajo tu hoja de cuerpo quemado
bajo tu rabia contenida en hachazos de bolígrafo infectados

y no puedes volver
no puedes morderte a ti misma
aunque te arrancarías la piel a tiras
muy finas.

Retuerces indefectiblemente la mandíbula
hacia un lado
recrearse eternamente en el árbol cubierto de hielo macizo

no tienes ni puta idea de lo que es la vida
no encuentras la verdad porque no vas a buscarla nunca

nadie tiene ni puta idea de lo que es la vida

pero estamos viviendo.

Te reconcome un remordimiento lejano
muy lejano
el cansancio se acumula en las ojeras
y no puedes volver ni puedes ser nada de estas cosas

un Insignificante se extiende como tu única existencia

maldita.

Siempre has estado carcomida y gastada.

Pintar el reflejo por hacer el paripé
por seguir con tu farsa decadente
teatralizando tu Ser hasta no ser nunca la misma entidad
reinventar tu Ser hasta no quedarte un hasta donde.

Puedes volver los ojos hacia ti misma
y encontrarme
en una esquina tan pequeña
que ni siquiera existo

donde me das pena.

martes, 30 de octubre de 2012

A mi vida preferida

Si pudiese eternamente te cogería cada noche argentinamente en el fuego inconcluso de un cuerpo que se va estremeciendo. Si pudiese injustamente robarte de tu vida y de tu tiempo, te raptaría internamente para quitarte las espinas. Tú, león que existes antes de que yo sea, antes del yo en yo, eres mi vida preferida, lo que haces que viva y escriba, lo que haces que yo sea yo.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Mares subversivos

Ya sabemos
mi eterna pensadora
que nadar contracorriente no es fácil

que te ahogas

mil veces.

Deconstruir desde la base.

Pero sabemos
mi pensadora eterna
que preferimos antes que la ola
ser la espuma.

viernes, 19 de octubre de 2012

Para que vengas

Vacío espacial de la entrada de Otoño.
Rebota el agua descarada en las ventanas sucias
todo está lleno de polvo
abandonadas estas paredes
desde agosto.

¡Parece que van a romper estos cristales!
Y yo quiero que lo hagan
que se esparzan por aire
que se me claven en los dientes
en las uñas, en las llagas, en las entrañas
y que sangre cerveza quemada por las orejas.

Ya llega mi soledad invocada
mi soledad haciéndome cosquillas en los pies

el eco en esta dimensión es innegable

el silencio equivale a tu ausencia

esta casa te llama
esta casa te llama invocándote bajo sus recuerdos

el sofá está frío y te habla.

Esta casa te llama.


domingo, 14 de octubre de 2012

Nacionalismo, patriotismo, escudo, bandera.

"Tú que fuiste mi única patria ¿en dónde buscarte? Tal vez en este poema que voy escribiendo"
Alejandra Pizarnik


Inconfundiblemente dulce se van empañando mis dedos al no verte, despertados de la calma entera de la noche viviente de los cuerpos. Astutamente en pie tus ojos se mantienen cerrados para verme, y contemplan esperando las caricias. Se levanta tarde el día, pero se levanta. Y ese aroma a otoño que va entrando en forma de lluvia rojiza. Su lengua nos repasa la piel a tiras. Nos moja de mucosa de hoja de árbol de resina. El aire está helado. Estira la manta aterida por el frío, y cubre mi cuerpo desnudo. Con nuestros movimientos nocturnos in-planeados se nos ha ido deslizando, deja al descubierto nuestro amor soldado: nuestras tripas juntas, nuestro ombligo robado (que es uno). Pero el viento que viene del norte se cuela de entre la pared, y he querido refugiarme en tu calor eterno. Me tapas sin abrir los ojos con tus párpados, y ahora nuestra piel fundida se oculta en la cama sembrada que nos ha florecido de la noche a la mañana. Con muchas rosas. Rojas. Moradas. Ninguna espina. Ninguna herida. Solo pétalos de miel dulce entre las dos espaldas.

Me has agarrado tan fuerte esta noche que tus brazos se han quedado entre mi pecho impresos. Y las huellas de mis dedos en tus huesos. Ya no hay remedio. El sol avanza y nos hemos detenido en esta esfera estructural de lo que no se acaba. Los cimientos son los buenos. Ahora estamos en el tejado. Contemplamos aquello que nunca se ve. Lo indefectible y lo real. Pero sigues estirando la manta para no dejarme los pies fríos. Ahora el calor de tus labios se implanta en mi rostro hasta que recobra su color natural que nunca ha tenido. El que debió tener cuando yo era una niña traicionada por su sangre. Blanca. Pálida. Triste. Abatida. Sin ganas. Sin vida. Basta.

Has tejido una bandera y me has hecho ondearla, con orgullo, sin rabia. La he colocado sobre ti, en el extremo izquierdo de tu cara clara, desde aquel ojo bicolor hasta la altura de la nariz: conquistando así mi parte favorita de tu cara. Y luego un nuevo escudo para tí y para mí, impregnado tu Ser. Infectado mi estado de tu Estado. Infectado sin cura. De todo lo bueno. De ti, mi Patria Eterna.
Vas abriendo los ojos con gran esfuerzo a la luz del medio día blanco empañado por mis lágrimas invisibles de felicidad completa. Todavía no del todo. Se escapa algún sonido animal de tu garganta. Nos mordemos en silencio. 

Estiras los brazos como si no hubiese nunca un hasta donde, agarrando tus dedos nuestra manta blindada. Y proteges una vez más mi Cuerpo, mi Ser, mi Identidad desnuda del rumor triste amontonado de la vida y la mañana. Nos cubres a las dos, por encima de las cabezas. Hemos entrado a la cueva. Tú eres mi casa y mi tierra.

Desinspiración

Trasfondo amontonado del periodo Cretáceo
no es lo antiguo como modo de régimen
es lo inamovible como incienso insoportable.

Ahora un espacio tan vacío como esta mirada

en verdad no hay infinitas palabras

las he combinado ya todas

y estoy cansada.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Incomunicación


Oscuro y nada. Una serie de espirales huecas que se van desdibujando, pero no puedo perseguirlas o ya es todo demasiado tarde. Temprano. Debería amanecer pronto. Pero el horizonte se me presenta ya solo como pura imperfección. Como ficción borrosa. Se dan en mí los objetos porque no existen. El único modo de ver. Y un silencio impune que lo absorbe todo. Estoy vagando eternamente en esta densidad. La incomunicación es total. El aislamiento es definitivo. No puedo desarrollarme en el exterior. No puedo vagar hacia afuera, divagar, aunque sea con dudas y a tramos muy cortos, no puedo expandirme y ya solo me queda replegarme sobre mí de forma indefinida, infinitamente, hasta que me consuma en mi propio Ser desaparecido. Ahora desearía ser una hoja de papel. Con límite infranqueable de dobleces. Pero yo me pliego indefectiblemente hasta deteriorarme entre mi misma existencia.

Sé que hay un algo más allá de estas espirales huecas que se me remiten, más allá de estas ondas marítimas que no desprenden espuma: que no rompen jamás de una vez por todas. Sé que hay un hacia afuera que no habré de conocer nunca. Y entonces llega la eterna duda. Hasta qué punto estoy, hasta qué punto existo dentro de un todo al que yo no habré de acceder ni siquiera con los dientes. Trato de verlo todos los días aun sabiendo que ese acto me reduce cada vez más a mi propia existencia. Intento devastarlo, conjurarlo, avivarlo, y todas las mañanas o lo que yo juzgo mañanas, esto es, cuando me despierto, tomo ese aire que hay a mi alrededor y me consuela pensar que nadie ve y no soy solo yo. Lo tomo como si fuese mi creación definitiva. Y procuro retenerlo en la garganta antes de llevar a cabo mi fracaso elemental: emitir algún sonido. Decir alguna palabra. Pero no se puede decir. No hay sangre en mis entrañas y todo lo que sobrevuela esta espiral inconclusa se quedará siempre dentro, agotado, ignoto, nunca conocido para otra persona que no sea Yo, que no sea mi simple existencia que ya lo sabe todo de sí misma. Y la voz muda nunca podrá realizarse. Estos ojos no sabrán nunca nada. La soledad insostenible escuchará el silencio. Y todo lo que hay dentro de mí se quedará siempre dentro. Sin poder salir.

martes, 2 de octubre de 2012

A mi existencia necesaria preferida

A mi escritora, veterinaria, filósofa,
pensadora, inconformista, luchadora, feminista,

más orgullosa de su condición animal que la de ser humano,

a mi león:



Vas sentando las bases
de la versión de ti definitiva
la que te hará amarte
¡darte vida!

Vas trazando los planes
con palabras escogidas
que mi yo poeta despojado
de ti y de mi, de mi amor calmado
por ti

acoge entre sus brazos.

Turbulencia inconfundible en tu cabeza

conflicto indecible de tu proyecto vital

podrías simplemente abandonar

pero ya estás dentro y el camino se deshace:

ya no hay vuelta atrás.

Pero no la darías si la hubiese
he aquí LA diferencia

entre el mundo el espacio y tú
entre el universo su radio y tú
entre tu entorno in-controlado y tú
y tu espíritu corpóreo que se remueve
inevitablemente sobre su centro
que expande los brazos
que da mil rodeos
y si se lleva algo por delante,
mejor,
mejor, ¡y que lo arranque!

he aquí LA di-fe-ren-cia
entre lo establecido indefectible y tú
armando con las ciencialetras
el juego dialéctico entre el mundo y tu sangre

es una apuesta vital
es un compromiso de uñas y dientes

he aquí LA de-fe-ren-cia
de tu ocupación central articulada
de descentralizar lo siempre visto

de priorizar tu invisible.

Vas sentando las bases
vas andando camino
hacia la mejor versión de lo que puedes

y yo lo miro desde el mismo
sendero paralelo que se cruza
de vez en cuando

para juntar luchas, besos, impresiones:

Tú eres el motor de todas tus capacidades.






sábado, 29 de septiembre de 2012

La destrucción (meta)física

Lo he rodeado pero no encuentro mi cuerpo entre la elipse. El muro violeta va saltando por los aires. Tienen cercado el derecho y los gritos. Nuestro cuerpo sobre nuestro cuerpo. Mi cuerpo rodeado. Mi cuerpo como blanco. Mi cuerpo como campo de batalla.

He masacrado infinitamente lo material con palabras, he bombardeado inmensamente ideas con latigazos de mis dedos en las letras. Pero no advierto mi cuerpo mutilado, mi cuerpo que nunca más puede volver a ser Uno. Nosotras, múltiples ante el espejo. Nosotras, las inmigrantes. Yo y todas las demás que soy.

RESQUICIO DE LO QUE QUEDA DE LOS SENTIDOS

La vista: hacia el exterior es una tumba de cascadas lacrimosas que se expanden en el infierno avivando el fuego elemental. Quisieran cerrar los ojos, es porque no hay más. Porque no da más. La trinchera descoronada se aleja inmensamente sobre la soledad desierta. No queda nadie en las calles. Pero están llenas. No quedan ideas en las aceras. Pero están repletas. La unificación no se ha de conseguir si no es la unión de los desunidos que no se quieren unir. Hay vidas en los márgenes; hacia el interior golpean llamaradas de silencio absorto en un rostro desaparecido, no encontrando el furor alimenticio de los motivos por el que se sigue tomando oxígeno (por la garganta) y habiendo vomitado hacia dentro todo lo deconstruido para masticarlo, advertir que lo anacrónico del en si misma y de una misma está vigente en la memoria; hay que reconocer que lo estable del YO no existe.

El gusto está conectado en absoluto quiero decir totalmente con el Apocalipsis que provocan los que no saben crear, sino reproducir discursos. Entonces lo amargo envenena en la lengua como si las papilas se hubiesen restregado por todas las banderas y las patrias del mundo. Te arrastras en silencio. Como una perra. Y te avergüenzas de tu condición inhumana de ser humano. Valoración general del gusto: entre oscuro y amargo.

El tacto es áspero en todos los rincones absolutos, salvando alguna particularidad donde hay colchas que se agrupan entre el femenino genérico y los hombres con tacones. Yo no pertenezco a lo mundano. Tú eres grotesco. Si he de hablar de tu propio tacto me referiré en masculino. Ahora asimila la prohibición de ti mismo de saber lo que es tocar un cuerpo de mujer solo porque eres mujer. También entra aquí el gusto. Fluidos mucosos de conchas marinas. ¡Ah, lo que te pierdes, estúpido mujer! ¡Ah, lo que prohíbes, maldito mundo! ¡Y Amada Tierra lo que inventas!

El oído ha sido repetidamente concienciado para recoger toda la información posible. El enemigo no lo adiestra. Por eso el pensamiento que tenemos nosotras evoluciona y el que tienen ellos se ha quedado quieto hace milenios. Hay un filtro llamado crítica. Y grito de Lucha que hondea en el tímpano. Solo a mis oídos la poesía callada. Solo a mis orejas las palabras silenciadas. Solo a mí los versos.

El olfato. Aquí huele a mierda. A podredumbre de ideas. A gusanos vagando a sus anchas entre fósiles inamovibles. No hay nada que huela peor que el agua estancada. Pero mi piel huele a un cúmulo de margaritas moradas como las que hay en la mesa. Mi pelo a fuerzas renovadas por el tiempo. Y Su cuerpo tiene el olor del todo es posible que tanto amo.


Se gestan las luchas cotidianas y lo resiste a patadas, lo queman con miradas y lo desprecian con lenguas bífidas de veneno carcomido por el tiempo atemporal de sus políticas de estiércol. El odio resuena como eco incondicional de un espacio que les pertenece por haber llegado primero, esto es: por usar la violencia. Velada y violencia. ¡Violencia secreta! Cobardes infames. Inefables. Innombrables. Innominados. Lo que no se dice no existe. Lo que no se puede decir. El nombrar es la ausencia. Se trocea inmensamente en fragmentos el polvo humeante que huele a un corte en el labio que sangra. Los dedos son escandalosos y muy caros. El gusto por la muerte. El tacto ya siente el frío del cuchillo. Se aproximan los golpes.

Mi cuerpo es un campo de batalla.

martes, 25 de septiembre de 2012

Carta a la pre-tolerancia


Gritos y silbidos, y una algarabía ordenada de protestas fugaces que permanecen en el aire varios segundos eternos , antes de confundirse con el silencio ruidoso de las calles. Todas las voces a una voz, consignas inventadas desde las entrañas. La plaza no está tan llena, ha habido muchas bajas, o incompatibilidad de horarios, pero los huecos que se dejan entre la Multitud recuerdan a los que estuvieron: que fueron miles; pero los espacios sin cubrir de una plaza diseñada para el rendimiento –de la razón y de la vida– avisan que estuvo llena, advierten que puede estarlo, que no es difícil, que los motivos sobran: que somos miles.

¡Pero mira lo que se han montado! ¡Pero mira el Edificio de opresión en el que estamos viviendo! Se ha de llevar más lejos la mirada, extenderla más allá de estos últimos años: la sumisión está en nuestra cultura y por lo tanto en nuestras venas. Es un legado que se nos ha ido otorgando mucho tiempo atrás, en muchos puntos localizados, en cada minoría, lo visible, pero también en cada acto político: sigue el espectro de un totalitarismo que nunca ha terminado de una vez por todas. Sigue el conformismo del que nos cubrimos algunas décadas atrás: el agachar la cabeza, el pensar que con eso basta. Que hay que dar gracias (¿a Dios?).

Ese discurso que a mí ya me está hirviendo por dentro cada vez que atiendo a él, de la mano de la tolerancia. La tolerancia por la tolerancia. Tolerancia = tolerancia. Una tautología, es decir: un absurdo.
¿Cómo tolerar lo que intolera? ¿Cómo engullir lo que a ti no te traga? Lo que no te puede ni ver.

Y nos quedaremos ciegos.

No hablaré por nadie sino por mí. Que cada cual tome la palabra: escrita, hablada, cantada, escenificada. Pictórica. Que cada cual busque su propia voz. La mía es esta. Y mi voz ha comprendido que no puede hacerse oír al lado de la caía de una cascada: ingente masa de agua. Que no puede parar su curso. Que no se seca. Que no se apaga.

Pero mis manos ya no buscan eso. Mis ojos van perdiendo la atolondrada ingenuidad de la que a veces se tiñe por miedo o por gusto. Pero estas manos quieren desviar aunque sea una gota de esa puta cascada y llevarla por otro camino. ¡Que no somos tontos! ¡Que esta plaza se disuelve y ya no queda nadie cuando empieza a anochecer! Pero durante esos quince minutos habéis sacado las armas y los dientes y habéis estado pendientes de vuestros daños colaterales de vuestros triunfos de Titanes. Son las pequeñas victorias. Son los grandes avances.

Pero yo no hablo solo como Ser ni como ciudadana, como vida que quiere proyectarse hacia delante y  a la que cada día se le recorta el futuro. También hablo como feminista que soy, como mujer que soy, como lesbiana que soy, como animal que soy.

Y hablo de la intolerancia con la tolerante intolerancia. El discurso opresor revestido de un todo va a más, de un tu problema es el mío, de un tu situación es la mía: y un pero detrás muy bajito, en letra pequeña. La negación del Señor Freud.

El discurso del conformismo y la tolerancia con el prójimo, del amar al machista, al homofobo, al racista y al explotador de animales –incluidos nosotros, seres humanos– a mí me empieza a incomodar igual que al Edificio le incomodan las mujeres, los homosexuales, los inmigrantes y los derechos de los animales. La vuelta de hoja. La otra lectura de lo dado. El presente olvidado benjaminiano. Perfectamente encubierto por una sonrisa cuando alguien entra a un banco; por un cartel de oferta de 2x1 en comida y en ropa; por un par de leyes que simulan aflojar la mano del maltratador, xenófobo, heterosexista del cuello de la mujer, el inmigrante, el homosexual. Pero en verdad aprieta más fuerte y los ojos se inyectan en sangre. Lo noto en mi propia carne.

Juzgad vosotras mismas.

Pre-tolerar los discursos. Analizar las palabras. Rastrearlas hasta su referente efectivo. Extraer lo implícito, lo velado, lo que no se dice sino con la mirada oculta del de arriba. La mano invisible. Pre-tolerar todos los discursos, y tolerar los que toleran. Y desechar los que provocan la intolerancia de un grupo, de una minoría, de una vida. Que no todo vale y ya nos hemos dado cuenta. Que el cambio de gobierno es el mismo. Que el bipartidismo es cosa muy vieja. Que el patriarcado es un fósil.

Que los discursos que cierran espacios, que ahogan el día a día, que matan al que tenemos al lado… esos no hay que tolerarlos. Hay que quemarlos.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Manta de carne

A mi desnuda abatida cubierta de frío caluroso
a mi secreto a voces:

tu piel incognoscible
tu superficie moteada inclasificable
a mi los besos de tus labios y su densidad
a mi tu cuerpo dibujado alguno de esos abriles

vacío en una cama desierta

tu piel lisa y clara recorrida entre las yemas
marca un sendero recto debajo de mis dedos
es el que habré de seguir
escudada en la ingenuidad eterna

subraya tus suspiros en mis zonas naturales

señala multiforme tu mirada en mi fuego elemental

y cúrame de todo,
mi redentora desnuda,

quema la ropa y la máscara

bebe el jugo y mi carne

no habré de sangrar nunca si no es de amor

mi líquido encarnado se disolverá tras tus papilas

mi espurio corazón se admirará ante tus pupilas


y querrá Ser

siempre

digno de tu cuerpo desnudo desvelando la mañana muda


y anhelará Ser

siempre

legítimo de tu cabeza hirviendo esas mil Ideas tuyas


y aspirará Ser

siempre


el cuerpo proyectado en el final de tu cuerpo,

la piel que se prolonga cuando acaba tu piel.






miércoles, 19 de septiembre de 2012

Adiós

Siempre vuelvo allí
otra vez demasiada bebida
otra vez esta cabeza embotada incapaz de producir nada más que palabras
otra vez lecturas inabarcables que se amontonan en un rincón lleno de polvo nuevo.

Y una voz que había olvidado
un  bostezo que antes era capaz de describir
siempre con adjetivos rozando lo grotesco

algo se despierta de una manera que no sé comprender
algo me apuñala por la espalda
no
me da patadas
no
solo era un hacha.

No es algo en potencia.
Solo es lo que hemos sido.

Constatando lo que no existe


El mundo me pide
continuos esfuerzos sobrehumanos sin ningún motivo
constantes demostrares taciturnos sin compensación lograda

Y un acto heroico desangra

Re- de muchas cosas


El polvo ya asentado en el camino andado se despierta
se revuelve ante este puto cierzo desconsolado
o tal vez nunca había reposado en realidad y todo era una continua mentira contra mí misma.
Todo siempre es una mentira contra alguien.
Definir un espacio es excluir el resto
Delimitar una línea es afirmar lo que no eres.
Entonces por qué este peso en las pupilas
por qué esta sangre acartonada entre los labios.

Porque nunca he sabido.

Simplemente.

Porque nunca he podido.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Hasta pronto

A mi Pizarnik particular

Teniendo tiempo de muchas cosas
caminos abiertos a tu andar pausado,
como a saltos,
llegaste saltando
al camino al que yo había ido a caer
y en el que estaba tirada
sin vida

y mis ojos,
nada

y mis palabras,
nada.

Teniendo tiempo de muchas cosas,
caminos abiertos a tu andar pausado,
decidiste seguir

y abriste huecos, sitios, tiempo, rato
y fundiste inquietudes, mundo, trapos

en esta cabeza que se iba ensanchando sin remedio hacia tu paso.

Ahora tu Ser se va a buscar caminos
a dejar expuesta en más mentes su semilla
a observar que brota, que germina
a cuidarla con lealtad, severa, sincera
pero también con mucho mimo

y cuando vuelvas que mi planta sea enorme

que haya sabido seguir tu legado

que haya podido agradecerte
todo,
tanto.

Tú eres quien a mis palabras
les has dado forma, vida y trazo.

Troquelado

Me dan miedo las noches
más por su vacío que por la ausencia
más por este té frío
mucosas ahogando la garganta

que vuelva o que no regrese para siempre
que retorne nunca a su lugar inocuo
las paredes se muerden a sí mismas
demasiados destrozos

me dan miedo muchas cosas
es como no dar dos pasos
del no poder

he bautizado mi silencio con tu nombre

vomito todo de mí misma sobre mí misma
cae como una losa
cada pedazo que intento rescatar

me acuerdo más de lo que sé que de mi vida

ahora he escalado una sábana como mi gran Everest:
porque está vacía
porque está muy fría.

Me dan miedo las noches
el achuchar algo sin vida aunque tenga pelo

el no joder.

viernes, 14 de septiembre de 2012

El orgullo de ti

Dos habitaciones pegadas
pero en la otra parte del mundo
del planeta
de la noche
ya amanece

dos, dual, o nunca, o nada

amarillea en los cristales la luz del alba acartonada
quizá es o nunca ha sido
cuatro ojos se funden como lo indecible

esto es lo innombrable

lo otro la huida.

Dos habitaciones o cuatro o siete
cortando lentamente las ganas
la noche avanza despacio o rápida
más rápida
y se junta la piel
es como mudar a otro cuerpo vacío
como escapar con los ojos cerrados
todo es agresivo
hay movimientos violentos

mi nunca ausente desborda amor, agua y sexo
mi Imaginario
y yo:
fusión de un Tercero

miradas esquivas como si fuesen de piedra
han pasado la vida buscando lo que no han de buscar nunca
encontrar promesas deleznables, imposibles, creerlas
imposibles creerlas
un guiño moteado en el papel lo cambia todo

visceral insoportable atemporal momento de los pies descalzos
proteger lo que tú odias de ti misma entre la sombra

mi nunca ausente no apaga la luz
mi Imaginario

no quedará más que un hueco ya frío cuando el sol despunte

mi nunca ausente me mira mientras abro los ojos
su piel arde
su aliento pesa

es temprano.

No me había teñido nunca nada de verde y todo de blanco.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Mi yo Solo

Mi YO heterogéneo,
doble,
dual.

Mi dualismo eterno
vagando inmensamente por la mitad desierta
bajo una rebanada de cielo espesa
he construido el sinsentido del no poder más
tumbada bajo la cama boca abajo

como una puta.

In-coloreado adorno in-tachable contorno
de rosas que amarillean sobre el alcohol untado

in-kant-descente moralismo INSOPORTABLE

ya ha venido el viento
que venga ahora el oxígeno
mi origen
tu aire
que venga ahora la mano que me mantiene caliente
que me enfría a salvo.

Que venga el dual- de mi -ismo.
Se ha roto el istmo.
Mi YO es isla.

jueves, 30 de agosto de 2012

Las injusticias de cada día. (y un escalofrío)

Siempre lo importante para el final. Una vida sentada en el suelo, una vida haciendo su vida en un suelo sucio donde el resto de vidas pasan milésimas de segundo, como una exhalación.
Siempre queda todo para el luego. Los demás, para el luego. Pero el luego nunca es. Pero hoy el luego nunca ha sido. Unos ojos tristes, no de estado sino de Ser. La tristeza como constitutivo de algo, no como momento inevitable, ésa ES la cosa más triste. Unos ojos tristes de repente blancos y cerrados, y a los pies. Tumbados a los pies de quienes ya estaba a sus pies. En el suelo se puede seguir cayendo. Un rostro tan pálido como este folio, como la mano inocente que no existe. Un cuerpo inmóvil. Alguien que pasa por encima: obstruye la entrada. Una silla de ruedas que no puede agacharse más: estira los brazos. Alguien que se inclina. Agua, pide, ¡agua!, exclama. La que hace un momento dudó entre mirar a otro lado o cruzar la calle. ¡¡Agua!!, implora al vacío, a la nada, al silencio, a nadie.  Y mira fuera. Y todos miran fuera. Sin comprender lo que sucede. 
Está en todos. Dentro. En todos.

¡No pidáis agua!: ¡Pedid comida! ¡Que tiene hambre!; ¡Pedid un trabajo!: ¡Que quiere un nombre!; ¡Pedid una casa!: ¡Que quiere un espacio!; ¡Pedid dinero! ¡Que quiere importarles!

Las vidas se van muriendo a nuestros pies.

No pidáis agua, ¡QUE QUIERE SER ALGUIEN!

Invencible

Has cambiado el mundo
y ahora todas las sonrisas
se vuelven agua

se marchitan sus esquinas
y se terminan sus esbozos
las comisuras se estremecen

porque nadie más que tú sonríe con los ojos.

Has cambiado el rumo
de mi suerte y de la muerte
de los pies que se han parado
destrozados muchas veces

me vuelven las fuerzas a través
de tus ojos enredados

no hay nada que tú no puedas hacer.

sábado, 25 de agosto de 2012

Yo paralelo y fracasado

Estiras todo lo que puedes los pelos que tienes en la cabeza.
Podrías quedarte así,
calva,
así,
sin dientes.

Se te escapa la fuerza por la boca
y las palabras por las manos.

Sabes que te odio.
Desde que eres la sombra de mi sombra,
es decir,
desde siempre.

Sabes que no puedo soportar tu mirada,
tu noche entera del compadecerte amargo.

Vuelve por instantes a tu flor la primavera
y luego se marchita tan rápido,

tan jodidamente rápido,

que mejor si caes ya, en este instante, muerta.

Tu razón se ha descoronado
no hay trono ni hay corona
se te ha corrido el rimel de los labios
como te corrías ayer, en la noche, sola.

Y me das tanto asco,
y me das tanta pena
que quisiera envolverte con mantas para no verte
hasta que te ahogases
en tu propia miseria
en tu misma mierda.

¿Dónde los planes que trazabas al principio del camino?
No vas a poder llegar al final del recorrido:
con esa cara nunca,
con esas manos que no saben hacer nada,

con esa posición horizontal

¡levántate!

¡levántate inmensa roca inerte!

¿No ves que te estás gangrenando?
¿No ves que te estás inmolando?

Pero a ti te ha dado todo siempre igual
con tal de no tener que abrir los ojos
mientras todo sigue
con tal de no tener que ver la luz.

Odio tu vida nocturna
y las vueltas que das en tu cabeza
sin que lleguen a nada
hasta hacerte llorar a ti misma

ya no se puede decir que nadie llora sin motivo
hay tantas cosas que no se pueden
TÚ no se puede.

Despliega esos brazos amoratados.
Tienes la lengua tan seca que no dirá nada si no es para expulsar veneno.

Pero mira todos los fragmentos que hay en el suelo
desorden de una vida que no has llevado nunca a cabo

Cámbialo.

-Pero tú te morirías.

Eres una perra con nariz de payaso.

lunes, 20 de agosto de 2012

Primera y tercera persona marginal. En singular

El momento insoportable de la cama vacía,
desgarrarse lentamente con el sabor de la ausencia prometida.
He vuelto a una locura demasiado espesa. 
Corro, me desangro entre mis propios dedos
¿es que no ves esta herida? 
¡dime por qué no eres capaz de ver esta herida!

Me pesan los ojos como si mis labios fueran dos piedras que se mecen entre el agua y que se hunden, 
como si mis párpados fueran dos cuerpos que se pliegan a si mismos 
pero ahora no hay ojos ni cuerpos 
solo yo y esta soledad que me habla a patadas 
me escupe a la cara, 
a mi,
la ausente,
a esta mirada tan perdida como tu olor en esta cama. 


El momento insoportable de la cama vacía. 

Si alguna vez hubieses comprendido que esto no solo era sino que era y además otra cosa.

Si hubieses adivinado la espesura exacta de la piel que tengo entre los dedos. 
Si tan solo una ciega intuición te hubiese dejado ver las hectáreas de mi corazón o un pequeño lametón ese sabor amargo...

 
ahora estarias aquí o estarias en cualquier sitio 


las evidencias no cambian evidencias 
no estallan 
no anulan 
cada una sigue su curso 
dejan atrás sus víctimas 


yo soy su víctima 
hoy, 
aquí, 
en esta noche, 
en este mundo.

YO soy la victima,


mi primera persona del singular,

 
YO soy la perra que se arrastra, 


óyeme, 


YO soy la que come conchas sin importarle el final
 
YO soy la que se tira al suelo y la que se rasga sus andrajos con las piedras que no han sabido hundirse 


yo la de los brazos atontados,
la de las piernas dormidas,
la que nunca ha sabido caminar: 
hacer esto o aquello 

darle conversación a alguien de mi especie, 
esto es, 
a un perro

tocar lentamente la madrugada con unas uñas que dan pena. 

¿Entiendes lo que digo o solo me lees para reirte de mi?
Si es asi sigue:
yo nunca he llorado de mi. 
Pero ahora mi cara está mojada y es difícil saber de dónde vienen todas estas cosas. 
No me refiero al agua, eso es lo de menos. 
quiero decir todo, 
quiero decir nada. 
no importa. 
Vendrán del centro de mí igual que todo lo que acaba escrito. 
Es como vomitar fragmentos de ti misma. 
Si, así.
asi de repugnante.
El momento de la creación es como un parto. 
solo que deseado. 

Pero no acabo de encontrarme nunca nunca nunca 
porque nunca existiré entre este vertedero de ideas 
nunca yo entre este basurero de palabras 
no mi ser en esta chatarrera oxidada. 


no lo ves que no me veo. 
no lo ves que no te veo. 
déjalo. 
ni aunque nunca más saliese el sol podrías llegar a comprender este collage 
este corto y pego de frases que se caen porque les falta pegamento. 
míranos. 
estamos lejos. 
pero ahora mirame solo a mi, 
solo a mi un momento. 

estoy olisqueando tu parte de la cama como una perra. 
estoy reproduciendo las imagenes difusas en esta cama tan vieja. 
ahora mirame a mi 
solo otro momento. 

Estoy escribiéndote a ti que no vienes a ti que me llamas que me amas que me matas y no puedo seguir. si no estás. si me faltas

domingo, 12 de agosto de 2012

Acerca de una vida real

No me he arrepentido de las decisiones que hemos tomado, aunque ahora sea yo sola la que carga con ellas. No he deseado retroceder, excepto en un solo momento. La sangre empezaba a ser demasiado. Apenas podía sostenerla. Tuve que abandonarlo para buscar una ayuda que nunca llegó. Esos fueron demasiados segundos. Su vida dependía de ellos. Pero ahora ya no importa. Porque se le ha extinguido por completo. Pero a mí me importará siempre.

El eco de mis pasos en la noche me recuerda esta soledad. La casa está demasiado vacía y era para dos. Las paredes están decoradas a su gusto. Teníamos un gato… si le hubiese sobrevivido habría muerto de pena. Apenas le quedaba ya voz. Esta soledad es demasiado. Esta soledad no elegida. No puedo cerrar los ojos si no es de puro agotamiento físico y mental, todo a la vez, como una losa sobre mis párpados. Y así duermo. Sin descansar. Entro en la cocina para preparar algo de cena, pero ahora siempre me sobra. Nunca me acuerdo de hacer menos. O quizá no me resigno a hacerlo. Este silencio me destroza los oídos. Ruido de platos en la noche. Platos ruidosos y lágrimas mudas. Horas enteras y seguidas sin hablar. Me recuerdo a una película del Oeste. Y siempre este paisaje desierto.

No me arrepiento de las decisiones que hemos tomado, aunque soy yo la que las sufre. La que se queda sola. A la que le sobran tres habitaciones. Pero ya es tarde para eso y este sufrimiento que tengo entre los dedos estaría ahora mismo destrozando más pechos. Cajas torácicas demasiado pequeñas. Les costaría respirar.

Es por la presión.

Es porque no hay.

Me he detenido unos momentos a escuchar mi soledad. Las paredes crujen por una ventana abierta que hace corriente.
Ése es el auténtico sonido de mi vida: un viento intermitente, una puerta que se cierra. 

jueves, 9 de agosto de 2012

Escribir es siempre luego

Una decisión impulsiva me hizo incorporarme de la cama. Sentada en ella deslicé sigilosamente un pie hasta llegar al límite del suelo y retiré de mis piernas delicadamente la sábana. Todo estaba oscuro pero mi mente dibujaba los contornos de la habitación, la imaginaba tal cual es. Mis ojos miraron entre las sombra a la puerta aunque no la veían. La acción llevada a cabo por un pensamiento fugaz de mi mente me indicaba que el siguiente paso era apoyar mi peso sobre los dos pies y abrir la puerta. Un pequeño movimiento apenas imperceptible de mi cuerpo comenzó a realizar aquella tarea pero entonces se detuvo en seco. Giré la cabeza en derredor, hacia aquellas ondulaciones que se formaban en mis sábanas y en el colchón aunque no las veía: irradiaban calor. Y una respiración continua y tranquila. Dibujé en mi mente sus ojos cerrados, sus pecas durmiendo, sus manos juntas apoyadas en su cara que de por sí ya tenía dulces montañas y que ese gesto acentuaba, y yo quería besarlas, y yo quería morderlas. Sus labios juntos y callados, su nariz realizando ese duro e innato trabajo de exhalar, de inspirar, de exhalar, de inspirar… su dulce y blanco pecho respondiendo a aquella acción tan mecánica, bajando y subiendo, bajando y subiendo… y sus piernas flexionadas recogido así todo su cuerpo en un ovillo, de su cuerpo que yo amo.

Dudé. Quedé incorporada con un pie sobre el suelo y una mano muy cerca del límite donde comenzaban las ondas de la manta. Y pensé en retornar la idea repentina que me había asaltado con el deseo de escribir sobre ella, de escribirle a ella, de describir ese momento. De huir del tiempo, de jugar en su contra, de desafiarlo con los ojos abiertos. Me entró esa necesidad angustiosa de detener la vida entre las manos, mi vida entre mis manos que era ese momento exacto. De pararla con palabras. De pausarla privando mi sueño. Y desarrollé en mi cabeza las palabras que iba a plasmar sobre ella.

Pero entonces no quería dejarla. Pero entonces no quería levantarme, abrir aquella puerta, cruzarla, abandonarme a las más completa oscuridad de mi casa vacía, a la más absoluta soledad de un papel en blanco, de mi mente trabajando tan deprisa. Pero entonces no podía huir, no dormir en la última noche en la que dormía con ella. Pero entonces no sabía qué era exactamente desperdiciar el tiempo, cerrar los ojos a su lado o mantenerlos despiertos en mi soledad marchita, con su cuerpo apoltronado en la habitación contigua, con su mente descansando… su amada mente brillante de palabras niñas. Pero entonces qué debía yo hacer, dejar que el tiempo pasase rápido a su lado o lento estando lejos, en otra habitación: eso era muy lejos. Que despertase y me encontrase sin dormir y con palabras para ella, o que despertase y me viese despertarme, abrir los ojos a la vez, sin poder decirnos nada, sin ninguna palabra: con muchas miradas.

Entonces aquellas ondas de la cama se movieron lentamente y extendieron su brazo hacia el hueco que había dejado mi espalda incorporada, palpándolo, buscándome. Me tumbé de nuevo y aquel brazo rodeó mis hombros, me cogió la mano, me apretó con fuerza. Se me humedecieron los ojos. Mi cara mojada, un pequeño sollozo.

Acerqué despacio mi cara a su cara, mi nariz a su pelo, y comprendí que las palabras no tienen su olor.

jueves, 2 de agosto de 2012

Expectación repugnante

Estoy aquí tumbada. Estoy aquí tumbada esforzándome en ser mejor, en pulverizarme con mayor avidez, en abismarme con gran maestría. Estoy aquí tumbada, derrotada, agotada, deshecha, tratando de recordar cómo olvidé levantarme. Pero ahora es tarde y mis manos están atadas al suelo. Es una tierra tierna y húmeda. En la espalda está tibia. En el corazón fría. Me va ahogando. Estoy aquí tumbada a la espera de tu amor sincero. Te espero bajo la lluvia que no cae, ante el consuelo que no llega. Valiosas lecciones que se dan sobre cómo apagar con lágrimas un fuego, cuando sale del pecho. Estoy tumbada y no me apetece escribir. Pero escribo para no desaparecer. Escribo para que quede algo de mí, de esta hora insoportable y ella y yo somos la misma cosa. Estoy aquí tumbada. Estoy tumbada intentando ser mejor para ti, buscando una respuesta para darte, encajando unas palabras que poder regalarte. Pero he perdido la coherencia, el camino y mi don. Mi don de transcribir un parpadeo de tus ojos en palabras. Pero me queda tu amor. Pero me queda tu amor por ti. Lo gano todo.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Limitaciones

He dinamitado mis ojos hasta no poder más. He anulado mi trayectoria por las vísceras. Lo que no atenta muriendo, lo que no inserta matando. He recorrido las palabras aun sabiendo que estaba ya devastado.

Te echo de menos de no poder más. Te echo en falta de sobrar ausencias. Si anduvieses por el campo, por mi jardín de tierra quemada te darías cuenta de que mi rostro deforme ya no contiene mi nombre. Si te acercases a mí... ¡aunque fuese un instante! no dudarías que este olor repugnante proviene de no verte. Tengo cicatrices visibles en la cara quemada de sombra por cada día que mi olfato está privado de tu olor. Para qué quiero estas orejas si no puedo verte. Para qué estos ojos si no puedo escucharte. Me sobran los dientes de no arañarte.

Ahora me confundo con el vacío que soy yo,
con la lente de paso pesado que alumbra tu ausencia

amo todo lo que nos queda por hacer
amo todo lo que llegaremos a ser

Acaricio mi dolor como si cuidase de un lirio arrancado. No importa el agua ni la luz. Se irá marchitando. Pero es la tarea interminable de cambiar lo que no tiene remedio. Yo he podido saltar esta tapia y huir, correr, a lo más vago de la frontera incognoscible. Pero me quedo aquí, tumbada, custodiando mis pequeñas desgracias.

Y ahora se dinamitan el resto de mis ojos.
Podrías volver aunque fuese en forma de paloma, de hoja, de roca
podrías volver a salvarme de mí
podrías venir a buscarme

estoy bajo esta hiedra que me ha crecido de tanto esperarte
donde nada crece
donde nada cabe.

martes, 31 de julio de 2012

Interminabilidades

Dejadme sola con las palabras que lloran,
he humedecido mis labios hasta no poder más.
He agotado hasta el límite de lo posible esta vida
la piedra
la hoja
mi paciencia.
Mi sudor innato que se va descerebrando.
He recorrido demasiados caminos descalzos.
Dejadme sola con esta soledad infatigable.
Dejadme sola.

A media noche bailaré
sumida en el espesor de la bruma
sobre la cara de un muerto.

viernes, 27 de julio de 2012

Salvese quien pueda

Estoy esperando a que pase el tiempo, a que pase algo, a que me lleve a ti, mi niña manchada con sangre. Esta soledad me retumba en la cabeza. No puedo salir. La música me perfora. La odio. La escupo. Pero vuelve. No importa cuánto me vomite. Siempre me vuelvo a comer. Es una batalla interminable conmigo misma. Es una lucha incansable. Pero yo me agoto de este olor a tierra mojada. Yo me desintegro entre la lluvia helada. Mis vísceras, mi sangre derramada por el aburrimiento. He querido invocarme y mi reflejo se me escurre entre mis dedos.
Y qué más escribir si nada rima con nada.
Si todo está dicho.
Si todo está inventado
y la realidad es una daga afilada en la que mi retrato me persigue fragmentado.
Fragmentaria mi mirada, mi boca, estas manos, este puto corazón humeante que no sabe cómo terminar de disolverse. A pequeños trozos cortados meticulosamente la realidad que se escurre entre los dedos y dejamos hacer, y nadie pretende atrapar. A mí me suda la frente de leerla. A mí se me escapa el esfuerzo por los poros. De retenerla.
Que me claven un arpón en un ojo. Que me muera desangrada o asfixiada. Que me arrebaten del mar. Que me arrojen al mar. Qué más da. El dulce pasear del oleaje me irá enterrando. Las olas calmadas irán haciendo espuma que tapará mi cara y se confundirá con mi saliva. Entonces parecerá que he muerto de rabia.
Es que he muerto de rabia.

jueves, 26 de julio de 2012

Aproximaciones

El vacío me suena por dentro. Se me van cayendo las orejas cuando dejo de escuchar, cuando cesa de resonar, cuando no escucho tu nombre. He bajado al silencio no vacío de las palabras fantasma. Era una escalera blanca hecha por mis propios huesos. Como los animales me devoro entre mi propio yo, me consumo entre mi barro espeso hasta no poder distinguir el afuera del adentro. De mi barro más absoluto. El centro se ha des-centralizado. Me mira mi eterna ausente inclinada frenéticamente en palabras des-compuestas que no encuentran un detenerse. No hallaremos nunca el hasta donde.

 -Pero está en nunca

Me he querido sumergir en la noche de los cuerpos que vibran. Ahora todo dentro de mí compone un revuelto de palabras batidas con tenedor. Puedes comerlas con cuchara. Puedes beberme de un trago. Largo. Te quemo la garganta. Me descompongo, me resquebrajo y me esparzo por las palabras poéticas que me han abandonado hace tiempo.

 -Pero las he abandonado yo o nada es cierto.

 Alumbra la sombra de falta de luz. Alumbra la creación poética. Yo he parido estas líneas bajo la mirada de mi ausente.

 -Pero mi ausente no existe.

 Yo comparto día a día mi reflejo con el espejo roto de mi ser incognoscible.

 -Pero es el espejo de ti que no hay.

 Me agoto inmensamente. Me llueven los párpados. No va a bastar esta noche con el agua del rocío. No va a servir siempre este refugio de versos-prosa sin sentido.
 Te amo y no vienes.
 ¡Pero estoy arrodillada a las puertas de tu amor sincero!
¡Pero es que no ves que estoy aquí arrodillada
jadeando igual que un perro!
Ladrando incansable para que me lances un hueso.
 ¡Que tengo hambre!
¡Que quiero comerte!
Mi lengua se desliza entre los arrabales
entre las afueras de tu cuerpo hasta que te entra dentro.
 Te amo y tú gimes.

Ven y devuelve toda la masa carnosa que cogiste de mí de forma argentina, todas mis muestras, todo mi rocío, mi agua, la humedad de la que estoy hecha.
 ¡que estoy arrodillada a las puertas de tu amor!

Haz que no muera sin verte
haz que se apague de aquí este echarte de menos
de aquí,
¡de aquí!,
¡que me estoy estrujando el pecho!
haz que te hagas volver a mis brazos incendiados
me arranco los ojos
los tuyos son verdes
y marrones

tu corazón, morado
tu corazón, dorado

te amo y ya vienes.

jueves, 19 de julio de 2012

Deseo de ficción

Hace más de un mes una noticia me incendió por dentro: una pareja de 18 y 19 años fue tiroteada en un parque, en Texas, por ser pareja; por ser dos chicas. Llevaban cinco meses juntas, los mismos que llevaba yo con mi pareja cuando me enseñó la noticia. Visualicé aquel parque, que no tenía por qué ser distinto a cualquier parque que yo conozco, y en él bancos de madera o de piedra, blancos o verdes, y en uno de ellos las dos chicas, sentadas muy cerca, hablando tal vez de ellas mismas, conociéndose, aprendiéndose, haciendo planes juntas, tal y como yo hago con mi pareja. Quizá incluso hablaban de escapar, de irse lejos, de la insoportable vida en sus propias casas, del sobrevivir cotidiano, de las condenas de los propios padres... Posiblemente se besaban, seguramente se besaban diciéndose todas estas cosas. Y un coche pasó zumbando cerca del parque, aminorando la marcha al ver aquella escena. Puedo escuchar el deslizarse de la ventanilla a sus espaldas, tal y como a mis espaldas se bajó la ventanilla de un coche negro tocando el freno al verme con una pareja que tuve. También en la escena de Texas me imagino un coche negro. Y entonces, mientras aquí, a mis espaldas, una voz desagradable disparó unas palabras, allí, en vez de una boca con lengua asomó la boquilla de una pistola, y en vez de una voz brusca, un sonido atronador disparó dos balas hacia la pareja, deshaciendo aquel beso, arrebatando amor y dos vidas.

Y entonces qué diferencia hay entre las palabras arrojadas a mi nuca y las balas insertandose en ambas cabezas. Cuál la distancia entre las pistolas y las miradas que me arrojan encima todos los días al sostener con fuerza la mano de mi pareja por la calle, al agarrarla firmemente. No son dos actos aislados. No es locura o cultura. Las palabras lanzadas, las miradas arrojadas en España, se materializan en Estados Unidos con balas. La homofobia lingüística encuentra siempre una salida material en otra parte del mundo, donde el fácil acceso a las armas es posible. Y si aquí lo fuera, el frenar de aquel coche negro y el bajar las ventanillas hubiese sido todo, hubiese sido el fin. Las miradas homofobas no matan porque no tienen medios para convertirse en balas. Pero de otra manera sí matan... Pero en otro sentido sí disparan...
Y entonces qué diferencia hay entre aquel parque y estas calles:
 Que yo cumplo seis meses con mi novia; Que ellas no. Que ellas nunca.

Que me maten por filósofa, por librepensadora, por mi pensamiento crítico, por mi autocrítica constante. Que me maten por inconformista, por estar en contra del sistema. Que me maten por roja, por republicana, por tener alergia a la guerra. Que me maten por pacifista. Que me maten por ser mujer, por feminista. Que me maten por ser poeta, por sentir, por no pensar, por irracional. Que me maten por atea, por realista, por negativa, por mis tristezas. Que me maten por mi antipatriotismo. Que me maten por ser cosmopolita, por mi aversión a las banderas. Que me maten por mis prejuicios. Que me maten por pensar que la política es un servicio hacia los demás, por mi rechazo a que cinco se llenen los bolsillos a costa de un millón. Que me maten por pensar. Por utópica, por idealista... Por no poder más. Pero que no me maten por querer a mi pareja. Que no me maten por amar a otra persona.

sábado, 7 de julio de 2012

Las palabras y las cosas

Un nombre en la noche me acaricia
me da patadas
hoy me han cortado las alas

como a un ángel sediento de infierno

y yo soy débil y enseguida caigo
y yo soy débil

me marchito como un pensamiento

el de mi cabeza
y también la flor

fugaz como el recuerdo de la infancia
de chordón Moncayo y pantano
cosas que ya no vuelven

así viene mi soledad
y la dejo entrar porque soy frágil
y la dejo hacer porque se puede

escucho la ausencia con las manos.

Un nombre en la noche,
que venga a salvarme.

No sé quién soy

si el rostro se me confunde en el espejo.

Belén

"pero creo que mi soledad debería tener alas"
                                                  Alejandra Pizarnik




Ha hecho mucha soledad

y ahora tú eres sus alas.

De mi quietud nocturna: de mi quietud eterna

Noche tristísima,
bellísima tristeza
viene a descolgarse de mis amapolas marchitas
viene a apoderarse de mi garganta exangüe
me duele
me aprietan las lágrimas contenidas en un dolor calmado

esta tristísima noche negra pacífica
este océano de agua salada que se vierte
en lo más profundo de mi Existencia minúscula

se me están empañando los ojos de no verte.

Noche tranquila,
noche oscurísima
me abandono dulcemente al silencio en luto
me dejo llevar entre este oleaje que me mece
entre la calma nunca valorada de la tristeza prolongada
se extiende este velo negro suavemente por mi piel
por mi alma masacrada por el tiempo
y yo le dejo hacer.

No quedan muchos más motivos,
a lo lejos se escucha un murmullo
como grito venido a menos
pero sigue desgarrando mis oídos
pero sigue consumiendo el precipicio
es todo el dolor del mundo
es el sufrimiento antiguo

se me están comiendo las tinieblas de no verte.

Pero no aparezcas todavía
mi mirada ya no tiene vida
está tibia y sin gracia
acaricio mi semblante serio con mimo
no quiero descuidarlo delante del espejo
el reflejo no miente:
nadie se encuentra en él

nunca

pero digo NO con las manos cuando amanece
el sol despunta con sus rayos afilados
y me atraviesa el pecho oscuro que yo tengo
este que he cultivado año tras año
para que nadie entre
para que sea espeso

pero tú te has adentrado hasta lo más profundo
y has visto algo, un resquicio de luz

noche negra eterna que se cierra
noche tristísima

siempre he actuado no moviéndome
siempre he resuelto todo sin moverme.


Trans-personalidad

He ido troceando mi Yo con un cuchillo plano
de hoja afilada como el folio blanco en que escribo
blando como mi interior despedazado
he hecho mi vida pedazos
ha caído el espejo polvoriento
he moteado con cuidado el suelo
no me busques entre las palabras porque lloraré
no me reduzcas a dos sentimientos carcomidos por el tiempo
no me nombres como la poeta que habla porque estarás mintiendo
no me llames, no me llames, no me llamas

llamas se encienden en esta cabeza agotada
fuego helado que me sube por entre la boca
la garganta el esófago lo más devastado

no te atrevas a mirarme más allá de un recuerdo

ellas, yo, las otras, todas las que he sido
cantan mi danza macabra al son de lo perdido

y no ahuyentes esta vez a los malos espíritus

que vengan esta noche en la que te has ido
que acudan todos a mí, que me arranquen la piel a tiras
yo no opondré mi fuerza desgastada por salvarme
yo no volveré a dejar de autodestruirme
como siempre, como nunca, como aquella vez

tú me has enseñado a inmolarme por dentro

en una implosión más dulce que el suicidio
corresponderá dinamitando el muro que hay
entre las palabras y yo, entre mi entorno y mi yo
entre yo y mi yo, barrera insalvable

no aparezcas todavía bajo el sol terminable
querría guardar mi respiración en un cristal empañado
no distinguir cuando sentir y cuando no querer
no discernir entre el hacer y el no volver

los caminos se me cruzan en este revoltijo de pedazos
que han ido a parar a los pies de mi existencia mutilada
he cortado poco a poco mi mundo en trozos doblados
untados con mantequilla y arroz
me los como con pan
me atraganto, los vomito
me vomito

quien quiera que me coma
quien quiera que me coma leyéndome

y quien no que no vuelva a llamarme por el nombre que no tengo
por la persona que no soy.

Pido ojos cerrados

Ha caído el telón
junto a un ruido verde-amarillo estridente
veo sabores

cae el telón
saboreo ruidos en esta calma indecible
que alguien me saque de aquí
que alguien me mate y me lama

conchas marinas espolvoreadas
troncos de árboles talados que lloran

ha caído el telón
no veo

entre bastidores el público aplaude
ha muerto la ausente
ha muerto la loca que sangraba palabras
ahora hay vida

pero los ojos no brillan
que los ojos no brillan

el sol, astro
el sol, dibujo

siguiendo poco a poco el rastro
de una masa húmeda transparente
gruesa densa incomestible

voy comiendo pulpos de colores

volverán a encerrarme sobre mí
vuelvo a estar encerrada hacia mí

y bajado el telón
plegados los ojos
contemplando el paisaje devastado de mi yo
de mi vida de mi adentro de mi interior exangüe complejo

palomas blancas anunciaron

me doy asco
me atesoro
me doy asco

dejad de mirar a la ausente putrefacta
consumida en su ardor incomprensible
no sabe por qué pero se odia
no sabe por qué

pero ya llora.

Pre-sentimiento

Las paredes se van contaminando del rastro inconcluso de ti,
cerrarse atropelladamente a uno y otro lado de mi cuerpo sin vida,
aprisionan mi Ser como un mosquito entre dos dedos minúsculos
y se escucha el chasquido incesante de mis huesos pulverizados

la ausencia tuya corta y simple que me llama
el olor indescriptible de tu piel que me atiborra
las manos sudando incendiadas que me aman

las paredes se van agotando
yo me voy agotando
en esta marcha de palabras incrustada
condenada eternamente a llevarlas a la espalda

¡quiero salir!
¡quiero huir de este cuerpo sin vida!

¡que no tengo aire!
¡que necesito más aire!

El mundo pestilente va dejando un rastro gelatinoso
por los poros de mi piel tapados que sudan saliva de sangre
no a lo recordado
no a lo que no ha de ser nunca

solo desear ser papel hasta el llanto

en ella la caricia recordada
lentamente poco a poco mis lágrimas
vertidas bajo hilos finos de ropa desgarrada
crujiendo entre los dientes como espuma sobre el agua

a ti la piedra que brota, imposible
a mi la rosa que salva

cerrarse la noche bajo mi mirada muerta

cerrarse la noche como se cierran mis ojos cadavéricos.

jueves, 5 de julio de 2012

Amor sin verano

Como un globo de helio hacia el cielo
me sube el amor desde mis cimientos
Y TODO LO QUE YO TE QUIERO.
Como un puñado de fuegos ardiendo.
Estás colmada de todo lo bueno.
Quiero verte estallar entre mis manos
quiero ver cómo te retuerces en mis labios
quiero dibujar tu sonrisa con mi cuerpo
Y TODO LO QUE YO TE ANHELO.
Pero a veces me asalta sin quererlo
una tristeza inmunda que me inunda
si te pienso lejos
el verano se extiende largo y pasajero
pasajera de tus curvas quiero ser
durante todo nuestro tiempo
NO SABES ¡CUÁNTO! TE VOY A ECHAR DE MENOS.

He aprendido a sumar


Todavía muerden las horas.
Los días van dejando tras de sí la marca de lo inevitable.
Una llamada,
un aliento imperceptible que se escapa en la noche.
El insomnio arremete con fuerza
no importa,
no quiero dormir cuando estoy al lado de mi Eterna.

Se escucha el silencio a lo lejos
y tu respiración sin agua.

Va entrando poco a poco el rumor de la mañana
y te ilumina tu cuerpo.
Estás entre mis brazos desnuda,
podría recorrer las calles de tu cintura:
las que empiezo a aprender de memoria,
en las que siempre me acabo perdiendo.

Has llegado a mi vida
como la respuesta inesperada
como la verdad más absoluta
como lo único imborrable.

Te miro mientras duermes

un abrazo de caras

Me he hundido lentamente en la ternura de tus ojos,

repaso las líneas en las que viene a morir su sonrisa,

Me he hundido imparable en el amor de tu rostro.

Soy tuya y me tienes

si me dejas me quedo

(a tu lado, en esta cama
en esta ciudad, en este momento)

y me quedo para siempre.

Te has construido como mi lugar seguro:
de ti no puedo desprenderme

de ti no hay camino hacia atrás

ya solo puedo quererte

más, más, más, MÁS.